Fue una vergüenza el cierre, acorde a la peor temporada del Málaga en su dilatada historia en Primera División. 24 puntos en 38 partidos y 0,63 de promedio. Duele bajar y duele bajar así, como destacado colista de la categoría. Pero duele aún más esta nueva humillación. Cinco goles, cinco, le endosó en el Carranza el Cádiz, otro descendido, y sin pisar el acelerador. En un partido sin tensión el equipo dirigido por Manolo Hierro resucitó a jugadores como Estoyanoff y Mirosavljevic. Y además volvió a mostrar la enorme mediocridad que aconseja un cambio drástico en la plantilla.