El Málaga está en plena ebullición. El descenso, las deudas y la probable marcha del presidente, Serafín Roldán, están precipitando los acontecimientos. El mandatario anunció ayer que el próximo miércoles desvelará todos los detalles sobre el futuro de la entidad y también anunciará si finalmente continúa en el cargo, aunque las decisiones ya están tomadas en la mayor parte de los casos. Lo que todavía queda en el aire, sin embargo, se refiere al que pudiera ser el sustituto de Roldán, siempre que confirme su dimisión oficialmente. De ahí que los propietarios estén buscando candidatos que puedan relevar al mandatario. Pretenden que el nuevo máximo responsable de la entidad sea malagueño o esté afincado en la capital costasoleña.