El futuro del 'Estatut' es ya cosa de Cataluña. El Senado aprobó ayer con tan sólo el 49,4% de los votos -y la única oposición del PP- el texto que salió del Congreso el pasado 30 de marzo. Fue un pleno de mero trámite que no deparó sorpresa alguna. Lo relevante esta vez estaba fuera del hemiciclo, en los pasillos de la Cámara Alta. En ellos se concentró durante buena parte de la tarde la plana mayor de la vida política catalana con una pregunta en mente: ¿qué hará Pasqual Maragall para resolver la crisis generada en el Gobierno por el 'no' de Esquerra Republicana al proyecto?