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ANÉCDOTAS EN BLANQUIAZUL
Muñoz Pérez, el primer 'carrilero'
En menos de tres minutos el internacional juvenil y sub-21 llevó al Málaga a un triunfo decisivo en el campo del Levante
Muñoz Pérez, el primer 'carrilero'
LATERAL. Muñoz Pérez, en su etapa de malaguista. / SUR
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HACE casi un cuarto de siglo, en el mismo mes de abril en el que se ha consumado el primer descenso del Málaga C. F., el otro Málaga cerró tristemente el segundo ciclo más brillante de su historia. Terminaba el 'trienio Benítez'. Para algunos, una etapa inclusive superior al 'quinquenio Viberti'. El Málaga entonces era más Málaga por la presencia de jugadores de la casa, más de la mitad.

Aquella temporada 84-85 resultó muy parecida a la que está próxima a finalizar. La segunda parte fue tan nefasta como la que estamos apurando. El balance de la primera vuelta proporcionó suficiente rentabilidad para llegar al último encuentro con grandes posibilidades de permanencia. Sin embargo, se produjo el descenso más inesperado de la larga historia, el del inolvidable empate a uno contra el Betis en Martiricos, coincidente con las sorprendentes y sospechosas victorias del Hércules en el Bernabéu y del Valladolid en el Sánchez Pizjuán.

Despedida del Málaga

Aquel domingo 21 de abril de 1985, además de la categoría, el Málaga perdió a dos de los íconos de su cantera: Juan Carlos Pérez Frías, hoy jefe de los servicios médicos, y Francisco Muñoz Pérez. Si el primero, en su casi retirada, fue recuperable, el defensa, aunque pudo volver, no regresó.

El Valencia no era, como ahora, un club que pujaba en el mercado por los más significados valores malaguistas. El Real Madrid, sobre todo, y el Sevilla, habían sido los que mas partido habían sacado siempre de las épocas de 'vacas flacas' blanquiazul.

Muñoz Pérez -que como juvenil y en el Malagueño fue Paquiqui-, con diecisiete años, de juvenil, jugaba en el filial. Y por su calidad, en un santiamén se plantó en el titular. El 3 de abril del 77 debutó en el Malagueño (Iliturgi, 0; Malagueño, 1); el 4 de noviembre del 78 se estrenó en el Málaga (Betis, 2; Málaga, 1). En un año y medio con el filial e investido con las galas de la internacionalidad, como juvenil, festejó su llegada al primer equipo viviendo el primero de sus dos ascensos a Primera. Dos años con Viberti, uno con Ben Barek y de nuevo a las manos de su forjador, Benítez, para su consagración.

Antes de su presentación con el titular, Chus Pereda le hizo internacional juvenil, junto a Salguero. Un año después, 1979, el mismo seleccionador lo estrenó con los sub-21 y participó en el campeonato del mundo juvenil de Japón. Explota definitivamente en el ejercicio 81-82 en el que alcanzó su segundo ascenso a Primera, ahora con Benítez. Siete veces estuvo en el equipo nacional juvenil y dos en la sub-21. Le faltó entrar en la A. Y si no lo hizo no fue porque una convocatoria urgente no pudo ser atendida porque la fatalidad hizo que se presentara en un día en que Muñoz Pérez estuvo ilocalizable.

Entre los encuentros subrayados en oro en el palmarés de Muñoz Pérez como malaguista aparece el disputado en Valencia frente al Levante el 9 de mayo de 1982. En el minuto 90 el Málaga perdía 2-1. En el descuento apareció Muñoz Pérez, el primer carrilero de La Rosaleda, para darle la vuelta al marcador, con dos centros que acabaron en goles de Hierro I y Serrano. Era la penúltima jornada del campeonato.

Veinte millones

Un año después de que sufriera la rotura del recto anterior del cuádriceps de la pierna izquierda el jugador apuró su contrato y cuando anunció su propósito de cambiar de aire comenzó la puja. Español, Zaragoza, Atlético de Madrid y hasta Barcelona se interesaron por su situación. Sabían que en un equipo con mas ofensivo que el Málaga su rendimiento sería superior. El Valencia llegó con veinte millones y lo enroló a una plantilla que estaba tan necesitada de refuerzos que en la primera temporada de Muñoz Pérez se fue a Segunda.

Dos años después de su militancia en el Valencia, inesperadamente ingresó en el Real Madrid. Siete partidos de Copa, uno completo de Liga y varias sustituciones marcaron su despedida de la élite. Se volvió a Málaga, pensando en su posible retorno al equipo en el que se hizo jugador. Pero no fue así y tras tres meses en el Ceuta regreso al Estepona, en el que dijo adiós al fútbol después de defender los colores esteponeros cuatro años.

Técnicamente Muñoz Pérez ha sido, para muchos, el mejor defensa izquierdo en la historia blanquiazul. Fue el primer 'carrilero' de La Rosaleda.



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