La competencia exclusiva sobre el Guadalquivir que recoge la proposición de reforma del Estatuto de Autonomía se perfila como uno de los temas más polémicos que discutirá el Congreso de los Diputados. La propia ministra de Medio Ambiente, la andaluza Cristina Narbona, matizó ayer de forma restrictiva estas aspiraciones andaluzas mientras que el PSOE andaluz volvía a repetir que esta competencia es «irrenunciable» y el consejero Gaspar Zarrías decía que «será traspasado sin que le quepa a nadie la menor duda».