En los últimos años se ha disparado el número de menores que se enganchan a las tragaperras después de ir labrando una conducta patológica con las videoconsolas y juegos de Internet. Un estudio realizado por la Asociación Malagueña de Jugadores de Azar Rehabilitados (Amalajer) revela que la edad media de los jugadores que sufren estos transtornos es cada vez más baja. El mismo estudio cifra en 5.000 los menores de la provincia entre 15 y 17 años que tienen predilección por gastar su dinero en las máquinas tragaperras.