diariosur.es
Domingo, 7 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LO + BUSCADO
Vacaciones, a la vuelta de la esquina
-
Día de la madre
-
Mundial de Alemania
-
Fernando Alonso
-
Recetas vegetarianas
-
Alergias
-
Sudoku
-
Predicciones 2006
-
Ofertas de empleo
-
Hoteles
-
Logos Melodías
VIVIR
VIVIR
Enrolados en la consola
El cuarto episodio del videojuego 'Elder Scrolls' aprovecha la potencia de la nueva Xbox para revolucionar los juegos de rol bajo el nombre de 'Oblivion'
Enrolados en la consola
REALIDAD. 'Oblivion' adapta, con imágenes impactantes, los tradicionales juegos de rol.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
EL JUEGO
Título: 'Elder Scrolls IV: Oblivion' (Take2/Bethesda)

Plataforma: PC/Xbox 360.

Género: Rol.

Edad recomendada: Mayores de 16 años.

Precio: 49,99/64,90 euros.

Publicidad

HAY otros mundos virtuales, pero están en éste. En éste, cuyo nombre completo es 'Elder Scrolls IV: Oblivion', uno puede ser guerrero, mago, monje, artesano o músico; humano, elfo, orco o argoniano; hombre o mujer, fuerte o mañoso, viajero o sedentario... Con toda la potencia de la Xbox 360 o de los últimos ordenadores compatibles a su servicio, los estudios Bethesda han retomado una saga que vio la luz en el año 1994 para acercar más que nunca el juego de rol digital al de tablero, sobre todo en un concepto: cada partida de 'Oblivion' es radicalmente distinta de cualquier otra.

Esta historia interminable está montada sobre uno de esos armazones multiuso con que suele sostenerse el género fantástico. A saber, el emperador del país se enfrenta a una peligrosa conjura y, resumiendo bastante, hay que impedir que se abran las puertas de Oblivion -esto es, del mismísimo infierno- y los servidores del mal se dispersen por sobre la faz de la Tierra. El personaje protagonista aparece, sin saber por qué, en una mazmorra y su primer objetivo es, por tanto, liberarse. Pero que nadie se confunda: a partir de ahí, la única brújula es la voluntad del jugador. Si quiere ceñirse a la misión principal, ya puede ir preparando unas trescientas horas, unas cien más que las estimadas para completar el 'GTA: San Andreas'. Si no, el mundo es suyo. Puede convertirse en caballero andante, perfeccionar su magia, robar a los viandantes, ser un artesano que forje las mejores espadas del reino o incluso dejarse morder por un vampiro y correr en noches oscuras en pos de blancos cuellos a los que hincarle el diente.

El personaje es moldeable

Las características, habilidades y conocimientos de que podemos dotar a nuestro 'alter ego' son casi ilimitadas. Un anticipo nos lo ofrece ya el juego desde el mismo principio, cuando, tras pedirnos que le demos un nombre al personaje, que seleccionemos raza (a escoger entre 10) y sexo, despliega ante nosotros una panoplia de 80 rasgos físicos que van desde las medidas de los rasgos a la edad pasando por el tinte de piel, ojos y cabellos, la longitud y forma del pelo o vello facial o la complexión general. Unos pocos minutos de juego empezarán a revelar la magnitud del conjunto. La mayoría de objetos (miles y miles) que aparecen en el juego en cuestión son interactivos: se pueden almacenar, mover o destrozar.

El tiempo atmosférico es variable según los mismos esquemas caóticos que el real, es decir, ni sus propios creadores podrán dar un pronóstico meteorológico más (des)acertado que el del telediario. La brisa mueve a remolinos la hierba o las hojas de los árboles. Los efectos de luz cambian con la hora del día, la estación del año y el ángulo de incidencia...

Por si fuera poco, los programadores han añadido a la ya destacada carta de los demás personajes una 'agenda 24 horas', lo que, en otras palabras significa que un estafador se afanará en estafar, un labriego en labrar y un paladín en guerrear. Lo que harán y dirán si nos cruzamos en su camino dependerá del momento y las circunstancias. Es como un juego de rol masivo, pero para un solo jugador. Ah, y también está el mapa. Dicen que tiene más de cuarenta kilómetros cuadrados, es decir, más o menos como la ciudad de Madrid.

Fácil de aprender

Uno de los grandes aciertos del videojuego 'Oblivion' es su control dual, que viene a superar la vieja discusión entre primera y tercera persona. Un sólo toque de botón nos hará alternar entre una cámara subjetiva de toda la vida, estilo 'Doom', y otra en la línea de 'GTA', ambas bastante razonables en cuanto a su jugabilidad. Ojalá todos los estudios de diseño copien la idea.

Los gráficos son de un realismo impresionante, tanto en texturas como en fluidez, están preparados para alta definición y formato panorámico y no dejan lugar a dudas sobre qué nos espera en los próximos años. Eso sí, la versión en PC requiere un maquinón que, por el momento, está al alcance de muy pocos.

El sonido también es espectacular, con efectos bien diferenciados, y la música es digna de la mejor superproducción de Hollywood. Y ahora, las críticas: 'Oblivion' es incompatible con la vida social. ¿Manéjese con cuidado, porque engancha!



Vocento