Diez militares estadounidenses fallecieron en la noche del viernes al estrellarse el helicóptero en el que viajaban en la provincia oriental afgana de Kumar, según confirmó la teniente Khrysten Dorn, portavoz del Ejército norteamericano en el país asiático. El accidente del Chinook CH-47 se registró en un área montañosa cerca de la localidad de Asadabad, donde las fuerzas desplegadas por el Pentágono tienen una base en la que están destacados cientos de marines y miembros de las fuerzas especiales.
La aeronave llevaba a cabo una misión de combate que formaba parte de una operación más amplia contra combatientes talibanes y militantes de Al Qaeda cerca de la frontera con Pakistán denominada León de la Montaña. El siniestro no fue provocado «por fuego enemigo», afirmó la también portavoz militar estadounidense Tamara Lawrence.
Despliegue
Este accidente de helicóptero es el más grave ocurrido en Afganistán desde agosto de 2005, cuando 17 militares españoles murieron al precipitarse contra el suelo su aparato en la ciudad de Herat a causa de fuertes vientos.
Alrededor de 20.000 soldados, de los cuales unos 19.000 son estadounidenses, participan en Afganistán en la llamada 'Operación Libertad Duradera', contra los reductos del régimen talibán y sus aliados de la red terrorista Al Qaeda.
El accidente eleva a 234 el número de militares estadounidenses fallecidos en la región desde que se inició esta operación, a finales de 2001, según datos difundidos por el propio Departamento de Defensa norteamericano.
Asimismo, cuatro supuestos insurgentes talibanes murieron ayer en un enfrentamiento con el Ejército Nacional de Afganistán al sur del país. Fueron abatidos en la noche del jueves en la localidad de Kaldak, en la provincia de Zabol. «Grupos de enemigos de nuestro país protagonizan operaciones en esa zona frecuentemente. Fuentes de los servicios de inteligencia nos informaron de dónde actuarían y les tendimos una emboscada», explicó el general Rahmatullah Raoufi, comandante del Ejército afgano para las provincias del sur.
Resultados
Agregó que «nuestras fuerzas se apostaron en un lugar determinado de Kaldak y, cuando los terroristas llegaron, se inició un intercambio de fuego». «Como consecuencia de ello, cuatro insurgentes resultaron muertos y el resto huyeron del lugar, pero no hubo ninguna baja entre nuestras fuerzas», añadió. El general explicó que los agentes incautaron munición y armas del lugar, entre ellas cargadores, rifles y granadas de mano.