EL turismo se encuentra inmerso en un proceso de adaptación a la revolución que ha supuesto en el sector la irrupción de las nuevas tecnologías y de las aerolíneas de bajo coste. Ambos factores han provocado un cambio rotundo en la forma de viajar. Todos los expertos aconsejan que la mejor apuesta para no perder el compás es echar la imaginación a volar y crear nuevos productos que encajen con el nuevo concepto de hacer turismo. El sector se ha puesto manos a la obra. Éstas son algunas de las últimas propuestas, en las que la especialización, la apertura a nuevos países y nichos de mercado son rasgos comunes en estas dispares iniciativas.