ANDALUCÍA es una realidad nacional. Sin duda. Y lo es dentro del contexto de España. Al igual que Málaga es una realidad provincial dentro del contexto de Andalucía. Y es que hay realidades incontestables. Como la que vivió ayer Málaga, cargada de cruceros anclados en un Puerto con una imagen muy distinta a la habitual y de turistas por el Centro de la ciudad en un paseo disfrutado con una temperatura excepcional; menos mal que no les cogió en fin de semana, que si no ni se pueden tomar un agua mineral... Y es que las realidades son como son, como la que se ha encontrado la gestora de Marbella que busca su sitio en medio del desorden legado por la corporación municipal suspendida por ilegalidades y choriceos. La realidad muchas veces es superior a lo que uno se puede imaginar en la ficción, y eso es algo que se ha demostrado con creces en los últimos años, incluido el terrible gusto decorativo del 'cerebro' Roca, que supera todo lo que se pueda inventar... Y es que ni por asomo podían pensar los gestores marbellíes lo que se han encontrado en aquel paraíso convertido en selva de papeles y documentos a medio destruir. Nadie puede pensar en un límite, porque la vida no lo tiene. Incluso lo del Metro y lo del Puerto comienzan a ser una realidad local, y eso sí que tiene mérito tras tantos años de dilaciones y de experimentos sin gaseosa; cuesta trabajo pensar que alguna vez se podrán ver los objetivos tan ansiados, pero se lleva camino de ello.Y es que las realidades son las que son, y oponerse a ellas es una pérdida de tiempo.