El retraso en la formalización de las parejas, la aparición de nuevas fórmulas de convivencia, la caída de la fecundidad y el incremento de las separaciones y divorcios han generado nuevos modelos de familia que casi han desbancado al hogar tradicional. Demógrafos, sociólogos, estadísticos y economistas conocen esta nueva realidad como segunda transición demográfica. Y Málaga no ha sido ajena a esta rápida transformación social. De hecho, en la actualidad el 48% de las familias no responden a la estructura clásica de matrimonio con hijos, según datos del Instituto Andaluz de Estadística (IEA).