Fernando Sanz pudo jugar ayer su último partido en el estadio Santiago Bernabéu. El capitán de la plantilla malaguista tiene casi decidida su retirada y los propietarios del club, con los que mantiene vinculación familiar, pretenden que ocupe desde la próxima temporada el cargo de director deportivo.
El futuro de Fernando Sanz está cada vez más lejos del terreno de juego. El defensa madrileño tenía previsto continuar una temporada más pese al descenso del equipo a Segunda División. Se veía con fuerzas para encabezar la plantilla en el intento de regresar a la máxima categoría.
Sin embargo, en las últimas semanas Fernando Sanz ha comenzado a cambiar de opinión. El desarrollo de la temporada ha provocado un desgaste entre los jugadores. Los más veteranos están excesivamente afectados, sobre todo los que en todo momento argumentaron que el Málaga iba a salir del atolladero. El hundimiento paulatino del equipo y la falta de reacción pasan factura.
Temporada muy larga
Sanz es uno de los casos más significativos. Probablemente el que más. Sus más cercanos recalcan que la temporada se le ha hecho muy larga al capitán, al margen de que los distintos problemas surgidos desde que comenzó el campeonato también le han afectado.
A Fernando Sanz le hacía ilusión figurar entre los mejores jugadores del Málaga en la historia en Primera División. A estas alturas, ese objetivo parece cumplido, porque es el tercero con 202 encuentros y ante el descenso tiene muy difícil superar a Martínez, con 239, y Migueli, con 271.
Por otro lado, a Fernando Sanz no le gustaría marcharse así, con el descenso a Segunda, pero la próxima temporada también promete ser durísima. Los altibajos en el rendimiento también hacen dudar al madrileño sobre la conveniencia de seguir en activo. De momento, es el segundo jugador con más partidos del Málaga Club de Fútbol, con 227, detrás de Bravo, con 274.
Credibilidad
Fuentes del Málaga insisten en que también los propietarios, encabezados por el vicepresidente ejecutivo del Grupo Zeta, Antonio Asensio Mosbah (cuñado del propio Sanz), le han sugerido al todavía jugador que ocupe un cargo de relevancia en el proyecto para el futuro. Consideran que el madrileño tiene credibilidad suficiente ante los aficionados y que su 'ascenso' sería recibido como una muestra clara de la apuesta por el regreso de la entidad al primer plano futbolístico.
El objetivo no es otro que colocar al madrileño como director deportivo de la entidad, aunque el asesor de los propietarios, Carlos Rincón, volvería a marcar las pautas, como sucedía hasta que comenzó esta temporada. La opción de que sea director general se antoja a priori más complicada aunque Antonio Mendoza pasara a ser el presidente.