diariosur.es
Lunes, 24 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LO + BUSCADO
Vacaciones, a la vuelta de la esquina
-
Día de la madre
-
Mundial de Alemania
-
Fernando Alonso
-
Recetas vegetarianas
-
Alergias
-
Sudoku
-
Predicciones 2006
-
Ofertas de empleo
-
Hoteles
-
Logos Melodías
OPINIÓN
LA ROTONDA
Estatúpidos
HASTA el gorro, versus barretina, del estatuto catalán cuando en esta tierra de mestizaje, horizontes amplios, mirada clara y vocación universal nos metemos en parecido berenjenal. Ahora resulta que hay que definirse, autoafirmarse, sacar pecho torero y ponerse flamencos se vayan a creer que Andalucía no es cuarto y mitad, 'bien despachá', de nación ¿Quienes somos, de donde venimos y, sobre todo, a donde (coj...) vamos? Resulta que en el reino de la 'maragallada' (guiso altamente indigesto) muchos se sienten nación. Vale. Aquí no vamos a ser menos, claro, y toca copiar la olla. Somos una 'realidad nacional' ¿Me lo repitan? ¿Acabamos de descubrir que existimos y que, además, nos han florecido sarpullidos identitarios? Chachi. Y nosotros, cuna de la primera ciudad de Europa, los que difundimos ciencia, arte y saber vivir -y convivir- cuando los de arriba zozobraban en las tinieblas medievales, los que tenemos historia para dar y regalar, crisol de culturas, ¿ahora resulta que para que nos reconozcan milenios después estatus de 'pares inter primus' (no al contrario) necesitamos un preámbulo? ¿Estatutario? ¿Una realidad nacional? Tiene narices. Esta tierra no puede recular cuando reivindica, sobrada de razones y de sentido común, ser urdimbre, como tantas otras, de la nación y estado más añejos de Europa. Si fuéramos armenios, otro toro mugiría. Pero puestos a reirse de uno mismo, genial deporte en el que somos virtuosos, ¿qué tal califato independiente?



Vocento