Ilusión, satisfacción y sonrisas para una tarde gris. El Unicaja recuperó ayer su capacidad balsámica, un tanto olvidada en los últimos partidos en casa. Después de dos derrotas ante su público, el equipo malagueño se resarció con un encuentro serio, emocionante, de primer nivel... y con victoria final. Lo que se dice completo. El cuadro 'cajista' volvió ayer a encaramarse al liderato de la clasificación a costa de enturbiar el futuro del Real Madrid (84-77). Un nuevo asalto a falta de cuatro jornadas duras como pocas, pero que encara desde el optimismo de haber recuperado la confianza en sus posibilidades en las citas más complicadas.