Tras un periodo de análisis, y ante la imparable proliferación de nuevos hoteles en la capital, el Ayuntamiento de Málaga tiene previsto suprimir los incentivos urbanísticos que se aprobaron hace cinco años para 'premiar' la aparición de establecimientos de este tipo en la ciudad. En 2001, se llevó a cabo un modificación del planeamiento urbanístico que elevó de un 10% a un 20% el aumento de edificabilidad permitido para un determinado solar o edificio en el caso de que su destino fuera el uso hotelero. Era otra época en la que, con esta medida, se pretendía atraer inversores que apostaran por Málaga para emplazar sus proyectos hoteleros, ante la escasez de instalaciones de este tipo.