La ministra de Cultura, Carmen Calvo, rechazó ayer que el Gobierno vaya a adquirir las cinco vigas de la Mezquita de Córdoba que están depositadas en Christie's, al tratarse de bienes de propiedad privada, por lo que, si su salida de España fue legal, «lo suyo» es que «la recupere su propietario», el Cabildo Catedralicio.
Durante la presentación de la primera intervención que financiará su departamento en el conjunto arqueológico de Medina Azahara desde su traspaso a la Junta de Andalucía, Calvo afirmó que no iba a permitir «ese precedente», que consideró una «inmoralidad» que no «vamos a hacer con el dinero de los españoles».
Para Calvo, «en modo alguno podemos sentar un precedente que signifique que cada vez que se subaste algo de España fuera de España tenga que ir el Gobierno a comprarlo» con dinero que procede de los impuestos.
Así, señaló que las vigas son «patrimonio histórico de los españoles, pero es una propiedad privada, que sale de un monumento que es propiedad privada, la Iglesia católica», en referencia a la Mezquita-Catedral de Córdoba.
Determinar la legalidad
La ministra se refirió a que el trabajo de su departamento es determinar la legalidad o no de la salida de las piezas, «para tener en nuestras manos las armas jurídicas nacionales e internacionales para que no haya patrimonio histórico español expoliado».
En primer lugar, Carmen Calvo concretó, «el Gobierno -es verdad que el Cabildo también ha hecho su trabajo- ha conseguido que la subasta se pare, que era el objetivo» y que ahora que se tiene «la absoluta certeza del origen de esas piezas», se pasará a la siguiente fase, que es la de su posible retorno a España.
En este sentido, la responsable del departamento de Cultura señaló que «si esas piezas hubieran salido de una institución pública de los españoles y fueran patrimonio público de los españoles», Cultura trataría de adquirirlas, circunstancias que no se da en este caso.
Según dijo en su día el presidente del Cabildo Catedralicio, Juan Moreno, las piezas habrían desaparecido antes de 1928, ya que en esa fecha el arquitecto Félix Hernández publicó un inventario de los elementos del tejado original y no aparecen en él.