Arrugas, canas, falta de vitalidad... Es difícil luchar contra el paso el tiempo. Sin embargo, cada vez hay más fórmulas para hacerle frente: tintes, cremas, lifting... Pero, sobre todo, ejercicio. Es lo más natural. Y no sólo para combatir la flacidez y la pérdida de flexibilidad. Gastar energía ayuda también a contrarrestar las alteraciones del sueño. Para la profesora titular del departamento de Psiquiatría y Psicobiología Clínica de la Universidad de Barcelona Ana Adán, uno de los mejores consejos es motivarse para tener ocupaciones durante el día. «Los ancianos con responsabilidades (nietos que cuidar, por ejemplo) o actividades (petanca, centro de día...) suelen presentar una calidad de vigilia mejor y limitan el sueño diurno a una siesta. Esto es además muy beneficioso para luego estar más cansado por la noche y dormir mejor», puntualiza Adán.
Aprovechar el día es, por tanto, fundamental. La causa está en la luz natural, principal sincronizador del ciclo luz-oscuridad que organiza el reloj biológico y que interviene en la producción de melatonina (hormona del sueño). En caso de que esta exposición sea deficitaria, Adán apuesta por la luminoterapia. Muy recurrida hoy en día, esta técnica consiste en exponerse a luz artificial durante aproximadamente media hora cada día.
Terapia con luz
La luminoterapia no sólo mejora la calidad del sueño y la vigilia sino que también contribuye a regular el humor y la aparición de síntomas de depresión. Así lo entiende la profesora Adán, que, sin embargo, no es muy partidaria de los tratamientos farmacológicos para tratar los problemas de sueño. «En su mayoría, lo único que hacen es perpetuar el problema. Bajo su efecto, uno se duerme más rápido y consigue dormir más tiempo, pero no duerme con mejor calidad», estima, al mismo tiempo que alerta de su capacidad de adicción.
No obstante, antes de llegar a este punto, existen otras muchas prácticas a las que recurrir. Corregir ciertos hábitos es un buen comienzo. A juicio de la profesora de Psicobiología de la Universidad de Málaga Francisca Vera, «una adecuada higiene del sueño sería la recomendación más acertada para promover una buena calidad de sueño y reducir posibles trastornos».
Coincide con ella el doctor Enrique Bauzano, que considera prioritario no dormir durante el día y, en caso de hacer siesta, no superar los 20 minutos. Además, ambos especialistas aconsejan evitar el alcohol y la cafeína, así como las cenas copiosas. Tampoco conviene ingerir líquidos antes de acostarse ni permanecer despierto en la cama si no se logra conciliar el sueño. Lo ideal es ir a dormir sólo cuando aparezca la somnolencia, y guardar regularidad a la hora de acostarse y levantarse. MÁS INFORMACIÓN I Lámpara para luminoterapia Osal-Lum. www.yanche.com