Barcelona vuelve a rendir un merecido homenaje al pintor malagueño Pablo Picasso, que siempre mantuvo una estrecha relación artística y sentimental con la capital catalana. Dentro del programa 'Picasso 2006 Barcelona', organizado por el Ayuntamiento para conmemorar el centenario del primer regreso del pintor de París a la Ciudad Condal y el aniversario de su nacimiento, el Museo Barbier-Mueller de Arte Precolombino de Barcelona acoge por primera vez en España, desde hoy y hasta el próximo 3 de septiembre, la exposición 'Picasso, el hombre de las mil máscaras', que explora la influencia de las culturas antiguas, sobre todo de África, América y el mundo mediterráneo, en la obra del artista malagueño.
La muestra incluye un total de 85 piezas, entre pinturas, esculturas y dibujos, de las que 23 son de Pablo Picasso, una de Andy Warhol y el resto pertenecen a obras de artistas desconocidos de diversas culturas tribales, de la América precolombina y de la antigüedad mediterránea. Se presentan piezas que han sido cedidas por los responsables del Museo Barbier-Mueller de Ginebra, la pareja de coleccionistas y especialistas en la obra de Picasso formada por Jean Paul Barbier-Mueller y Monique Barbier-Mueller y por otros museos y coleccionistas privados.
Jean Paul Barbier explicó, durante la presentación, que «hemos tenido la idea de reunir obras fundamentales del genial artista malagueño con obras de artistas anónimos de culturas primitivas, con el objetivo de destacar la influencia que tuvieron en Picasso estas culturas». Barbier señaló que «Picasso experimentaba una verdadera pasión por las máscaras africanas, porque veía en una máscara una solución plástica irremediable, una respuesta a lo que quería».
Por su parte, Monique Barbier-Mueller recalcó que «Picasso, que fue el artista más grande del siglo XX, tuvo la grandeza de entender que el arte no tiene fronteras» y todas sus expresiones, corrientes y tendencias «están interrelacionadas». Para Monique Barbier, «la exposición de Barcelona tiene la virtud de demostrar que «basta con utilizar los ojos, las emociones y la capacidad de sentir para entender una obra de arte de otra cultura, que es lo que hizo Picasso con las culturas precolombina, africana o mediterránea».
Arte ibérico y negro
Uno de los ejes de la muestra ilustra el influjo que ejercía sobre Pablo Picasso el arte ibérico, que marcó decisivamente algunas de sus obras, como el famoso cuadro de 'Les señoritas de Aviñón', que se expone al lado de una cabeza masculina ibérica del siglo III a.C. Otro aspecto importante es la influencia del denominado 'arte negro'. El artista malagueño se inspiró en una enorme máscara nimba guineana de nariz prominente para pintar algunos cuadros y realizar cabezas de yeso como los retratos de Marie-Thérèse Walter. Uno de estos cuadros se puede contemplar en la exposición al lado de una máscara nimba.
La muestra es también una oportunidad única para presentar por primera vez en España una cabeza de madera esculpida por Picasso en 1907 y uno de los objetos que le sirvió de inspiración para realizarla: una cabeza de piedra ibérica que data del siglo IV AC. La exposición cuenta con un catálogo en edición trilingüe (castellano, catalán y francés) que permite, tanto a los amantes de la obra del pintor como a los especialistas en artes tribales, abordar aspectos relacionados con los dos mundos.