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Martes, 4 de abril de 2006
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 Actualizado: 1.50 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
El Villarreal se cita hoy con la historia frente al Inter de Milán. Está obligado a remontar en El Madrigal un 2-1 para alcanzar las semifinales de la Liga de Campeones, en el partido más trascendental de la temporada para ambos equipos. El Villarreal confía en el apoyo de su afición para dar la vuelta a la eliminatoria y desequilibrar a su favor la batalla entre el sorprendente debutante y el experimentado equipo italiano, con la obligación de marcar al menos un gol y no encajar ninguno. «No sólo hay que mirar la portería contraria, sino también resguardar la nuestra, y tengo mucha fe en que el equipo sabrá desarrollar el fútbol necesario para avanzar a las semifinales», aseguró su técnico, Manuel Pellegrini.
 
Parece que sólo la falta de puntería mostrada por el Barcelona en los últimos encuentros mantiene la emoción de la eliminatoria que le mide al Benfica -mañana, 20.45, por TVE-1-. Los azulgrana pudieron traerla sentenciada de Lisboa, donde se mostraron superiores y crearon muchas ocasiones de gol, que esperan aprovechar mañana.
EL REMATE
SE preveía el empate a uno antes de que comenzara el derbi entre el Barcelona y el Real Madrid. Un partido en el que el equipo azulgrana no se jugaba nada contra un equipo que al día de hoy no asusta a nadie. Unos se la juegan mañana contra el Benfica y los otros se la tendrán que jugar contra sí mismos en las próximas jornadas que restan de Liga. La cara de los presidentes en el palco del Camp Nou era el fiel reflejo de los sentimientos de unos y otros. El Real Madrid desea pasar página cuanto antes y afrontar la nueva temporada con una imagen distinta a la de los últimos años. El Barcelona disfruta del momento y aspira a rubricarlo consiguiendo la Liga de Campeones.
 

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