La Costa del Sol ha dejado de ser un buen negocio para los inversores que buscan un rédito a corto plazo. La subida incesante de los precios durante la última década ha restado interés especulativo a las viviendas turísticas, que ahora tardan mucho más en venderse. Así se desprende del informe del mercado residencial turístico de la Costa del Sol elaborado por el grupo consultor inmobiliario Aguirre Newman, que detecta que frente a los 23 meses que se demoraba hace sólo tres años en vender una promoción completa, ahora se tarda una media de 31,7 meses. En el último año la media se ha disparado más de tres meses, según este informe que analiza el mercado de segundas residencias en la Costa del Sol occidental desde Torremolinos a Sotogrande (Cádiz).