diariosur.es
Martes, 28 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LO + BUSCADO
Semana Santa de Málaga
-
Ofertas de empleo
-
Vacaciones, a la vuelta de la esquina
-
Fernando Alonso
-
Recetas vegetarianas
-
Alergias
-
Sudoku
-
Predicciones 2006
-
Música MP3
-
Hoteles
-
Logos Melodías
SUR en PDF


MÁLAGA
MÁLAGA
Usuarios utilizan la conexión sin cable a Internet de sus vecinos para navegar gratis
Los 'okupas' se aprovechan de las redes inalámbricas sin contraseñas para acceder a equipos de otros internautas, que ven mermada su velocidad de conexión Un estudio de una empresa de seguridad informática revela que el 60% de los sistemas 'wireless' no utiliza medida alguna de control para evitar intrusos
Usuarios utilizan la conexión sin cable a Internet de sus vecinos para navegar gratis
PROTECCIÓN. Para evitar intrusos, conviene configurar el acceso a la Red con una clave. / SUR
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
LAS CLAVES
Cómo hacerse 'okupa': Basta con tener un portátil o un equipo con tarjeta de red inalámbrica. Al encenderlo, automáticamente el sistema detecta las redes disponibles en el entorno, incluidas las de sus vecinos más cercanos. Si éstos están conectados a la Red sin contraseña, el usuario podrá seleccionar su red y acceder a su banda ancha de forma gratuita.

Cómo evitar a los intrusos: Para evitar 'okupas' conviene configurar el 'router' con una contraseña y mantener actualizado el sistema operativo del ordenador.

Publicidad

Javier no tiene acceso a Internet en su domicilio. Cansada de abonar facturas de vértigo, el año pasado su madre decidió darse de baja de la línea telefónica y, por consiguiente, anular su conexión a la Red. Hasta hace unos meses este estudiante de Ingeniería tenía que acudir a cibercafés o a las aulas de informática de la Universidad para poder navegar. Fue entonces cuando un amigo le propuso probar suerte como 'ciberokupa'. Dicho y hecho. Gracias a su portátil y a las redes inalámbricas de sus vecinos, este joven malagueños -convertido en un intruso del ADSL- consulta su correo electrónico y visita páginas web desde su propio hogar. Y sin coste alguno.

En la inmensidad del ciberespacio también hay que preocuparse de no dejar las puertas abiertas. La provincia está repleta de pequeñas redes inalámbricas (su alcance suele rondar los 100 metros) y de accesos ADSL con 'routers' inalámbricos. Miles de domicilios particulares y de oficinas utilizan esta tecnología, sin embargo, aún son pocos los que se cuidan de adoptar medidas de seguridad para echarle el candado a su red y evitar así que cualquiera que pase con un ordenador la detecte y se conecte automáticamente a ella.

Falta de concienciación

Un informe reciente elaborado por la empresa de seguridad informática PandaLabs pone de manifiesto las deficiencias que presenta el protocolo más usado habitualmente en entornos Wi-Fi. El estudio 'Seguridad en redes inalámbricas' concluye que casi un 60% de estas redes no utiliza ningún sistema de control de acceso.

Conscientes de estos flecos, los usuarios más avispados aprovechan la vulnerabilidad de los equipos de otros internautas para colarse en su ancho de banda. Una práctica que, según los expertos consultados, está a la orden del día. «Este uso es bastante frecuente. Por defecto, las configuraciones de los 'routers' están abiertas, por lo que cualquiera puede conectarse a una red ajena con sólo hacer un 'clic', sin esfuerzo y sin tener conocimientos de informática», señala Julio Canto, de la empresa de seguridad informática Hispasec.

Eduardo M., otro de los malagueños habituados a 'ocupar' redes, explica que para evitar recibir intrusos hay que proteger el acceso a través de la llamada 'clave wep'. «Se trata de un código de 24 dígitos que evita que terceros se conecten a través de tu línea. Normalmente, cuando estás instalando el 'router' el mismo programa te invita a poner la clave, el problema es que mucha gente se salta este paso», detalla Eduardo. Sin embargo, a veces, esta medida tampoco implica una garantía. «Hay programas muy sofisticados que en tres minutos desvelan la contraseña. Un hándicap que ahora pretenden evitar los nuevos sistemas de seguridad que están apareciendo en el mercado, como las claves 'wpa'», añade.

Un problema serio

Por regla general, el usuario que recibe 'okupas' suele notar que su conexión pierde velocidad, «hay que recordar que están quitando ancho de banda», comenta Canto. Pero este no es el único problema de tener intrusos. El presidente de la Asociación de internautas, Víctor Domingo, recuerda que el dueño de la línea es el responsable de los contenidos que se descarguen en su nombre y con su dirección IP. Una situación que puede derivar en «problemas muy serios» en el caso de que el 'okupa' descargue ficheros de contenido ilegal bajo una identidad ajena.



Vocento