Al Ayuntamiento de Marbella, le crecen los frentes, sobre todo los económicos, ante el estado ruinoso que atraviesan las arcas municipales. El conflicto por el impago de la deuda millonaria contraída por el Consistorio marbellí con Urbaser por el tratamiento de los residuos sólidos urbanos suma un nuevo capítulo, tras más de un ultimátum dado en lo que va de legislatura a Marbella para que saldara este débito, que supera ya los nueve millones de euros. Hasta ahora, la amenaza de impedir a los camiones de la basura de la ciudad verter desperdicios en la planta de transferencia de La Mina, si el gobierno marbellí no abonaba la factura del mes corriente, ha surtido su efecto con el envío 'in extremis' de órdenes de transferencia de dinero municipal, firmadas por los claveros del Ayuntamiento, para dejarla sin efecto. Pero el pasado lunes, cuando vencía de nuevo el plazo dado por la Mancomunidad y la concesionaria del servicio por el tratamiento de la basura, la respuesta no se hizo esperar y se acordó cerrar a cal y canto las instalaciones de La Mina a los camiones de Marbella. Durante un día, la basura generada en el municipio marbellí -unas 600 toneladas en apenas dos jornadas, según estimaciones de la Mancomunidad- ha estado sin recogerse. Los vecinos se toparon ayer con una imagen atípica: todos los contenedores estaban a primera hora de la mañana repletos de bolsas de basura, criticado por el PA y el PSOE.