CUANDO un hijo le dice a sus padres: «Quiero ser artista», los progenitores tienen un par de opciones para ayudarle su formación: las escuelas de arte dramático públicas y privadas, pero ambas sin certificación oficial de grado superior. Tras varios años de estudios no reciben nada a cambio, lo que no ocurre en otros países, como pusieron ayer de manifiesto en el Punto de Encuentro del Festival de Málaga-Cine Español los actores Cristina Rota, Luis Tosar, Sergio Peris Mencheta y el director Joaquín Oristrell.