DESDE hace algún tiempo se vienen publicando una serie de noticias relativas a la lentitud de las investigaciones en la colonia fenicia del Cerro del Villar, situada en la desembocadura del río Guadalhorce. Se ha hablado incluso de una paralización de las mismas y de «incumplimientos». Como directora del único equipo científico de investigación que tiene autorizado y aprobado un Proyecto Arqueológico Sistemático en el enclave, hemos elegido hasta ahora la prudencia antes que la confrontación ante este tipo de acusaciones. En este momento, consideramos que ya no podemos seguir guardando silencio, porque se está ofreciendo a la opinión pública malagueña una imagen absoluta y deliberadamente distorsionada de nuestra labor científica.
En la actualidad, la investigación arqueológica en el yacimiento está dentro de su segundo Proyecto Sistemático, denominado 'Cerro del Villar - II (Guadalhorce, Málaga): sociedad y economía coloniales'. Esta actuación fue aprobada en el año 2001 por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, único organismo con competencias en la materia, y tiene una vigencia de seis años, según establece la legislación vigente. El primer Proyecto Sistemático, efectuado por nosotros entre las décadas de los 80 y 90, permitió una primera valoración científica y de conservación de la antigua colonia fenicia, bien conocida por los lectores de este periódico. Fruto de ello fue la publicación de una monografía sobre el enclave, publicada por la Junta de Andalucía.
Las excavaciones de los últimos años, hasta 2004, se han centrado en la excavación y estudio de diversas viviendas fenicias de los siglos VIII y VII a.C., un ámbito, el doméstico, desconocido hasta ahora en la Península Ibérica. Ello nos ha permitido conocer en detalle la vida, costumbres y hábitos alimenticios de los colonos fenicios en el lugar. Para alcanzar resultados coherentes en este sentido, es preciso aplicar toda una serie de técnicas -estudios de paleofauna, paleobotánica, sedimentología, carbono 14, procesos metalúrgicos y determinación de las pastas usadas en la cerámica- que exigen un tiempo y unos costos de laboratorio considerables. Y es que los métodos y técnicas de la Arqueología han cambiado considerablemente en los últimos años. Ya no se trata de descubrir muros y vasijas de forma precipitada, como se hacía antaño, sino de analizar minuciosamente los datos para llegar a una interpretación seria y rigurosa.
En este sentido, no compartimos en absoluto las declaraciones de D. Diego Maldonado, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, cuando hablaba de que «se está perdiendo un tiempo precioso en las excavaciones y se esta justificando lo injustificable», para terminar con que «ya llevamos tres años sin avances». ¿Por qué de repente tantas prisas? ¿Pretende el señor Maldonado que volvamos a los métodos arqueológicos de los años 60, es decir, a la chapuza, unos años por cierto tan añorados por algunos, cuando nadie publicaba sus resultados? ¿Prefiere el señor concejal que empecemos a destrozar un yacimiento que ha costado tantos esfuerzos salvar y recuperar? ¿Qué entiende el señor Maldonado por avances?
Desde principios de los años 90 los resultados de los trabajos en el Cerro del Villar se han dado a conocer en todos los foros especializados nacionales e internacionales. Es el yacimiento fenicio más publicado y mejor conocido de nuestro país. Quizá merecería la pena acercarse a una biblioteca y comprobarlo, antes de lanzar acusaciones injustificadas e interesadas. Se nos pone como ejemplo la ciudad griega de Ampurias como modelo de lo que podría ser el Cerro del Villar. En eso coincidimos, señor concejal. Claro que no tiene en cuenta que Ampurias, puesta en valor desde hace unos años, ¿se terminó de excavar en 1936!