Los turistas con vivienda propia en España gastan 1.000 millones de euros al año en el equipamiento inicial y el mantenimiento cotidiano de su residencia, así como en los suministros básicos de agua y luz. Este consumo, equivalente a dos décimas de Producto Interior Bruto y al 0,8% del consumo total de los hogares españoles, no está reflejado en las cuentas de la economía española con el exterior e incluirlo supondrá elevar los ingresos por turismo y aliviar ligeramente el deterioro de la balanza de pagos por cuenta corriente.