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CULTURA Y ESPECTÁCULOS
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Malaqa reaparece en el Perchel
Las obras en un solar del barrio descubren hornos y viviendas de un arrabal de la ciudad árabe del siglo X
Malaqa reaparece en el Perchel
FUTURO. Cuando concluyan las excavaciones, los arqueólogos enviarán un informe que estudiará la Comisión Provincial de Patrimonio.
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MÁLAGA. Siglo X. La ciudad árabe se extiende a los pies de la Alcazaba y Gibralfaro. Como ocurre hoy día con los polígonos industriales, también en la Malaqa árabe, a las afueras de la urbe se ubicaban las zonas productivas. Así, más allá de las murallas de la medina, se instalan los hornos cerámicos. Ahora, casi 1.000 años después, los restos de estas industrias, así como un conjunto de viviendas, han aparecido en un solar del barrio del Perchel.

En concreto, en la zona situada detrás del actual mercado del Carmen, las obras de excavación previas a la construcción de un edificio han descubierto una decena de hornos que los árabes del siglo X y XI empleaban para cocer cerámica. «Era una zona muy cercana al mar, donde además había un arroyo próximo, por lo que las condiciones para el desarrollo de este tipo de industrias eran inmejorables», explica Alberto Cumpián, uno de los gerentes de Arqueosur, la empresa responsable de las excavaciones.

Era un barrio periférico

Como prueba de ello, en la parcela excavada han aparecido grandes cantidades de arena de playa, así como zonas pantanosas. Esta zona del Perchel y la Trinidad está considerada por los historiadores como uno de los dos barrios periféricos con los que contaba la Málaga musulmana. Del llamado arrabal de Al-Tabbanim -al que se sumaba el arrabal de Fontanella en la zona por encima de la actual calle Carretería- han aparecido ya restos de viviendas en otros puntos de la capital como Santo Domingo o la avenida de Andalucía. En este último caso fue durante las obras del párking situado frente a El Corte Inglés, cuando se descubrieron los restos de una necrópolis del siglo XII.

Ahora, la aparición de los hornos cerámicos en la zona del Perchel confirma la existencia de un barrio estable más allá de las murallas de la medina, según detalla Cumpián. El arqueólogo explica que los trabajos de excavación, costeados por Grupo Lar -la empresa inmobiliaria propietaria de los terrenos-, están a punto de concluir. Ahora, una vez que los especialistas de Arquesur redacten el informen arqueológico, será la Comisión Provincial de Patrimonio, en la que están representadas todas las instituciones, así como la Universidad y otros órganos como el Colegio de Arquitectos, la que decida qué se hace con los restos hallados.

Por la experiencia de otros hallazgos similares, Cumpián adelanta que una de las zonas que a priori se conservará, será la muralla almohade del siglo XII, que protegía a los árabes de los ataques externos. Y es que en la zona, además de la decena de hornos, están apareciendo restos de un poblado árabe, rodeado por una muralla. «A medida que la ciudad crecía a los pies de la Alcazaba, las zonas exteriores se van poblando de forma progresiva», sostiene el arqueólogo, quien añade que los habitantes del poblado ya no hicieron uso de los hornos, sino que se dedicaban, al parecer, a la agricultura y a la pesca.

Estaban bien alimentados

A este respecto, la arqueóloga del Ayuntamiento de Málaga, Carmen Peral, apunta que, por los restos óseos encontrados en la necrópolis de la Avenida de Andalucía, la población del arrabal de Al-Tabbanim estaba «muy bien alimentada». De hecho, el nombre del barrio significa de los tratantes de la paja. «Muchos llegaron a tener un hiperdesarrollo de sus huesos y músculos, debido al trabajo en las huertas», matiza Peral.

Este arrabal del Perchel fue progresivamente abandonado por los árabes en los siglos XIII y XIV, a medida que los ataques cristianos se hacía más habituales desde las costas. «Se vieron obligados a refugiarse en la medina, donde las murallas eran más fuertes», explica Cumpián. Así, con la conquista cristiana en el año 1487, la zona fue definitivamente abandonada, quedando sepultadas las viviendas y los hornos cerámicos.



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