DESDE el Pabellón de Deportes Martín Carpena no se escucha el mar, aunque en noches como la de ayer se podían oír las olas en el mismo escenario. 'Las playas de invierno' llegaban de manos de El Barrio y más de ocho mil personas gritaban su nombre haciendo vibrar el pabellón.
Poco después de las diez y tras la actuación de Algiva, José Luis inició su repertorio con 'Todo comenzó', tema de su último trabajo que no podía ser más certero. Sin embargo, su voz es prácticamente silenciada por los coros exaltados del público.
El Barrio siempre ha dicho que la conexión que se establece con su público en cada una de sus actuaciones es muy fuerte. Ayer esta certeza quedó fortalecida en en directo merced a una increíble respuesta del público, que supo responder al derroche de energía del gaditano coreando temas que iban desde una historia de amor en un bar hasta el recuerdo de los tiempos de pobreza de los abuelos del cantante.
De sus playas salieron más temas, como 'Querida enemiga', 'Recuerdo' o 'Fiel amigo', que pronto dieron paso a las populares 'Ángel malherido' o 'Tu frialdad', canciones que sin duda dieron un gran impulso en sus inicios a El Barrio. «No podría venir sin traer la sal de mi playa para cicatrizar las heridas de los malagueños. Por fin puedo encontrarme con la gente de Málaga, que tanto cariño me ha dado y donde tengo tantos hermanos», fueron las primeras palabras de José Luis a un público que le contestó enfervorizado.
El cantante demostró que no se hunde después del desamor, y se arriesga a sumergirse en temas más comprometidos como el capitalismo o la inmigración. Un mar de letras que le hacen sentirse como pez en el agua dentro de un flamenco-rock que no responde a ningún patrón anterior, aunque se dejan sentir las influencias de Triana o Medina Azahara.
Huracán musical
Anoche, las canciones de 'Las playas de invierno' no quedaron atadas por el sonido del mar, como en el disco. Aunque fue necesario para que El Barrio cumpliese su promesa. Avisó a su público para que se preparase ante la llegada de este huracán musical, dispuesto a arrasar con todo, pero su actuación rompió cualquier previsión gracias a la calidez y a la eficacia de su propuesta.
Con el sabor a sal que dejan sus canciones, queda la tristeza de tener que sacudirse la arena de los zapatos después de un paseo por 'Las playas de invierno' tan difícil de olvidar.