«Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí».
Cuando pasó por el parque, el silo todavía estaba allí. (Silencio).
Cuando pasó el día de Andalucía, la Duquesa seguía allí. Cuando llegó el día de las medallas, los jornaleros se acercaron por allá. Cuando se cruzaron, sonaron las inmemoriales insultos: Locos, delincuentes. Cuando la aristócrata se cruzó con los obreros, la duquesa no balbuceó. Cuando la medalla rodeó el cuello de la anciana duquesa, al PSOE se le cayó la «O».
Cuando pasó por el parque natural, la empresa inmobiliaria, que era herbívora, lo había devorado todo. Cuando pasó por la costa, el tiranosaurio inmobiliario se bebió toda el agua dulce. Cuando pasó por los montes, el brontosaurio de cemento taponó los barrancos y las cañadas.
Cuando entró en la Mezquita de Córdoba, las tres vigas ya no estaban allí. (Habían volado a Londres, a la prestigiosa casa de subastas, y han estado a punto de volar para siempre hasta el loft de algún pterosaurio neoyorquino de esos que enseñan sus cuartos de baño en el Architectural Digest)
Cuando pasó por Marbella, la Yagüe todavía estaba allí. Cuando abrió su periódico, la casa de la alcaldesa todavía estaba allí.(Desde la microeconomía de nuestras vidas ¿cómo puede una reforma de una casa costar un millón de euros? ¿Cómo puede un pueblo empeñarse en seguir votando a un grupo político de dinosaurios que aspiran a pagarse las reformas de sus macrochalets con fondos públicos?)
Cuando encendí el televisor, Juan y Medio no se había movido de allí. Cuando volví a encenderlo, Jesús Quintero -por suerte- seguía allí, o más allá, en otra cueva, pero sin los suyos, sin su tribu, como recuerda Juan Bonilla, su ex guionista. Cuando acabó el año, la mitad de los trabajadores de la televisión pública ya no estaban allí. (¿Habrá sido una medida secreta, acallada por impopular, de aquel vapuleado consejo de sabios?)
Cuando se abrió el Senado, Fraga seguía allí. Cuando empezó el telediario, Aznar no se había ido todavía.
Infinitos dinosaurios, imaginarios y reales, nos aguardan al despertar.