Con dos Oscar en su poder, cientos de premios y el favor de la crítica internacional, Pedro Almodóvar es hoy todo un símbolo que trasciende el mundo del cine, algo en lo que él trata de no pensar porque si no, dice, «me sentiría raro conmigo mismo. Es un piropo, pero no te sirve de nada en tu vida cotidiana». Esa percepción de Almodóvar como un fenómeno se siente sobre todo fuera de España o cuando todas las grandes estrellas expresan sin cortapisas su deseo de trabajar con él. Sin embargo, pese a su fama, el cineasta eligió anoche el teatro-auditorio de Puertollano (Ciudad Real) para el estreno mundial de su última película 'Volver'. Y fue expreso deseo de Almodóvar que asistieran el centenar de extras procedentes del Campo de Calatrava que participaron en la película.