Los cuatro partidos del arco parlamentario trabajan en la redacción de un preámbulo para el Estatuto de Andalucía. El preámbulo cumple una misión más literaria que práctica en los reglamentos autonómicos, pero su importancia ha ganado muchos enteros gracias al debate catalán y la inclusión o no del término nación.
PSOE e IU, como únicos firmantes de la proposición de ley que superó en febrero su toma en consideración, decidieron aplazar este apartado ante la falta de acuerdo, por lo que en la actualidad no se ha modificado ni una coma del contenido que aparece en el denominado 'Estatuto de Carmona'.
Cuatro redacciones que servirán, según el portavoz socialista Manuel Gracia, para llegar a una fórmula única con aportaciones de todos. No se ha intentado el consenso previo, por una cuestión de plazos. Las opciones de preámbulo se tendrán que presentar como enmiendas antes de que termine el plazo, el próximo día 24.
El objetivo es, como en el articulado, lograr una redacción tan ambiciosa como la del 'Estatut', aunque partiendo de una premisa clave e irrenunciable tanto para el PSOE como para el PP: No se incluirá el término nación.
Esta determinación de las dos formaciones mayoritarias en la Cámara andaluzas irrita a IU y PA. Pero mientras desde el PP se asevera que la única fórmula aceptable es la actual -una comunidad autónoma que parte de una nacionalidad histórica-, desde el PSOE se deja abierta una puerta a variar en algo la redacción actual para intentar aglutinar tesis como la de IU que propone reflejar el «sentimiento de identidad nacional» de Andalucía. Los andalucistas, por ahora, apuestan por una única definición: Nación.
Otras propuestas
Manuel Clavero, ex ministro de UCD y miembro de la plataforma 'Andaluces levantaos', lanzó esta pasada un guante en forma de párrafo: «El Parlamento de Andalucía declaró a Blas Infante padre de la patria andaluza, las multitudinarias manifestaciones del 4 de diciembre de 1978 y el referéndum del 28 de febrero de 1980 expresaron la voluntad del pueblo andaluz de no ser menos que la comunidad que más rango tuviese en España. El artículo 2 de la Constitución reconoce la realidad nacional de Andalucía como nacionalidad», dice la propuesta de Clavero.
Insuficiente
Esta iniciativa ha despertado reacciones dispares. PP, IU y PA no la comentan oficialmente, pero fuentes de la coalición de izquierdas y de los nacionalistas la califican de insuficiente. Los populares insisten en recalcar que no se debe crear un problema que no existe. Apuntan que el 95 por ciento de los andaluces no quiere que su comunidad autónoma sea una nación.
Por otra parte, los portavoces de los cuatro grupos parlamentarios mantendrán hoy una reunión para intentar lograr alcanzar uno de los objetivos nacidos tras la reunión de los líderes políticos andaluces con el presidente Manuel Chaves: Configurar un listado de los asuntos más peliagudos que permita desbrozar los votos particulares de las tres formaciones que lo han presentado.
Así lo anunció ayer el socialista Manuel Gracia, al término de una jornada que estuvo marcada por un leve cruce de acusaciones entre PP y PSOE.
Votos particulares
Antonio Sanz, portavoz del PP, acusó al PSOE de mentir en relación con el número de votos particulares que les iban a aceptar -alrededor de 120 de los 181 presentados-. Según un documento remitido el pasado viernes por el propio Manuel Gracia, sólo cabría el acuerdo en 87 enmiendas. Esta afirmación la realizó Sanz en una rueda de prensa matinal.
Gracia respondió por la tarde en los pasillos del Parlamento a petición de los periodistas. Se mostró sorprendido por lo que él considera como una ruptura del consenso y de la moderación que reinó en la cumbre de líderes políticos y aseveró que dicho documento quedó anticuado desde el pasado lunes. Explicó: «Una vez que los cuatro líderes y el presidente dibujaran el pasado lunes un nuevo escenario de consenso, entendemos que la relación que enviamos al PP queda derogada».
Populares y socialistas se echaron en cara mutuamente la ruptura de la normalidad impulsada desde la Casa Rosa en la tramitación de la reforma estatutaria. Gracia insistió, no obstante, en que lo importante ahora era alcanzar acuerdos de forma multilateral, aunque no descartó encuentros puntuales con el principal partido de la oposición.
Un buen paso se dará hoy con la confección de un nuevo calendario para debatir los votos particulares.