Hace hoy un año, la planta desalinizadora de El Atabal comenzaba a suministrar un agua de mejor calidad a la capital. Entonces, miles de malagueños se apresuraron a probarla a fin de comprobar la veracidad del lema del Consistorio, qque prometía 'menos sal, menos cal y excelente calidad'. El agua del grifo tiene ahora menos salinidad y dureza en un 65 y un 68%, respectivamente, pero las ventas de agua mineral y embotellada, lejos de disminuir, han aumentado. En supermercados y grandes superficies apuntan a incrementos de hasta el 30 por ciento.