El Palacio de la Aduana, sede de la Subdelegación del Gobierno, volvió a convertirse ayer en escenario de un nuevo paso para el proyecto del Ministerio de Fomento de crear un museo del transporte en la parcela del Campamento Benítez. El 29 de diciembre del año pasado, su titular, Magdalena Álvarez, expuso los planteamientos básicos de esta actuación. Ayer convocó a todas las instituciones y empresas privadas que están dispuestas a colaborar con la idea de firmar un protocolo de intenciones que derivará, dentro de unos seis meses o tal vez antes, en la creación de un consorcio o fundación que llevará a la práctica la construcción y dotación del museo.
La ministra, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; la consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez; la rectora de la Universidad, Adelaida de la Calle; el presidente de la Diputación Provincial, Salvador Pendón; el presidente de Unicaja, Braulio Medel; el presidente de la Cámara de Comercio, Jerónimo Pérez Casero y los responsables de las constructoras Sando y Vera -José Luis Sánchez Domínguez y Francisco Vera, respectivamente- plasmaron su firma en el documento del protocolo.
Apoyo privado
Álvarez agradeció especialmente a las dos empresas citadas que se hayan sumado al proyecto para colaborar en su diseño por su experiencia en la construcción de obras públicas de transporte y animó a que otras lo hagan. «Está abierta la participación para todas las empresas que crean que puedan aportar algo al proyecto», dijo.
La responsable de Fomento puso fecha a la anunciada convocatoria de un concurso de ideas a nivel internacional para definir el diseño del museo del transporte y el parque que se habilitarán en las 28 hectáreas del antiguo campamento. Será antes del verano cuando se publiquen las bases de ese concurso. Casi al mismo tiempo se concretará la firma de un convenio para crear el consorcio que impulsará las obras. En principio, Magdalena Álvarez dio seis meses de plazo para ese nuevo acuerdo, si bien el alcalde se mostró partidario de poder acortar ese periodo temporal.
Actuación global
Por otro lado, Álvarez desveló en la firma de ayer una primera aproximación al coste total de la transformación del Benítez: 300 millones de euros en los que está incluida la adquisición de los terrenos a Defensa -que supone para Fomento unos 16 millones de euros en obras-, la urbanización de la zona, el ajardinamiento, los equipamientos, la construcción de los edificios y los pabellones del museo y los trabajos técnicos para su dotación. La titular de Fomento se mostró dispuesta a asumir este presupuesto en su totalidad en caso de que otras instituciones no colaboren. «No hay problemas, ya tenemos pensado cómo financiarlo», apuntó.
En cuanto a los plazos para la redacción del proyecto y el inicio de las obras, la ministra no entró en detalles, si bien subrayó que se llevarán a cabo «en el plazo más breve posible, pero con el tiempo necesario para hacerlo bien». En ese sentido, se mostró partidaria de abrir el proyecto a la reflexión de las instituciones y empresas que puedan participar en el futuro consorcio y valoró especialmente el papel del Ayuntamiento en la emisión de los permisos oportunos para los trabajos.
Una idea novedosa
«Va a ser un espacio público muy especial, con una idea novedosa que no la hay en otras partes del mundo, porque hay museos del transporte parciales (de la aviación, de carreteras, de ferrocarriles, de comunicación...), pero no con la visión integral de este», aseveró la ministra.
Por su parte, Francisco de la Torre declaró en el acto su «colaboración absolutamente leal al proyecto» y recalcó que apoya el protocolo porque se basa en el acuerdo firmado entre los ministerios de Fomento y Defensa para la transmisión de los terrenos del campamento. Ese acuerdo contempla la posibilidad de crear una comisión para estudiar la compensación al Consistorio malagueño en caso de que éste ganara en los tribunales la demanda que mantiene para reclamar la devolución del Benítez a la ciudad.
Asimismo, De la Torre aprovechó su intervención para dejar de manifiesto la postura del Ayuntamiento de incluir otros usos en la parcela, como un Centro de Estudios del Mar. Sin mencionar expresamente ese proyecto, recordó que había planteado «otros objetivos complementarios al museo del transporte».