LA guarnicionería es el conjunto de las piezas que unen los caballos y los carruajes, fabricada en cuero y compuesta por una serie de correas unidas entre sí por hebillas, argollas y otras piezas metálicas, además de otros adornos de lana como cordones, borlas o penachos. Sin embargo, no toda la guarnicionería es igual, ya que hay desde los elementos más simples y coloridos -como los adornos que llevan, por ejemplo, los burros de Mijas- hasta los más ricos y reales, que son precisamente los que se exponen desde ayer en la Real Maestranza de Caballería de Ronda.
Esta colección fue cedida en su día por la Casa de Orleans a la casa Salvatierra, y ahora por ésta a la Real Maestranza, ya que, uno de sus miembros, Rafael Atienza, es el hermano mayor de este organismo.
Los orígenes
El rey Luis Felipe de Orleans comenzó en el siglo XIX a reunir una colección que posteriormente amplió su hijo, el Duque de Montpesier, Antonio María de Orleans, y marido de la Infanta Luisa Fernanda. Las piezas las conservaban en el guardanés de su palacio de Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, hasta que en 1969 el Infante de España Alfonso de Orleans y Borbón las donó al Marqués de Salvatierra y de Paradas, Pablo Atienza Benjumea, cuya familia las ha cedido ahora a la Real Maestranza.
Pero no sólo el contenido de la colección es digno de mención, también su continente, ya que las vitrinas expositores eran antaño las librerías de la biblioteca del palacio del duque de Montpesier en Sanlúcar de Barrameda. Además el museo se sitúa bajo los tendidos de sombra de la monumental plaza de toros, justo en el tramo comprendido entre la puerta de caballos y la presidencia. Y es que la Real Maestranza está acometiendo una importante reforma en sus instalaciones, que lucirán como nuevas el próximo verano. Esta exposición se encuentra frente al museo taurino, uno de los numerosos atractivos de esta centenaria plaza de toros, y permanecerá abierta de 10.00 a 19.00 horas en marzo y octubre, y de 10.00 a 20.00 horas de abril a septiembre. El precio de la entrada es de un euro, que hay que sumar a lo que cuesta el acceso a la plaza.
Piezas estrella
Entre las piezas emblemáticas de la colección se encuentra una montura de amazona de la reina Isabel II de España, de piel de cordero con decoración vegetal ejecutada a pespunte. Además también hay una silla de gala de estilo oriental atribuida a la Guardia Mameluca del Sultán de la Puerta, y una cabezada de estilo oriental de terciopelo rojo repujado con adorno floral bordado en oro. Y es que esta guarnicionería servía para enganchar, por ejemplo, una lujosa berlina y un coupé que se conservan actualmente en el Museo del Carruaje de Sevilla.
Asimismo la muestra también acoge una silla inglesa de montar con estribos de hierro dorado con dibujos de lancería, del siglo XIX, y una silla de gala de estilo oriental, una vez más, con concha, perilla, manta y grupera con abigarrado bordado floral, cabuchones en metal dorado y borlaje en cordoncillo dorado, de finales del siglo XVIII.
Pero no sólo hay piezas de estilo oriental, también el árabe tiene su espacio, como una silla de gala de terciopelo color vino tinto, con galón y flecos de pasamanería, de principios del XVIII. Además se exponen piezas de guarnición continental de gala, como el arnés de ceremonia del rey Luis Felipe de Francia, y guarnición inglesa o continental de diario del duque de Montpesier.
Estas y otras bellas y cuidadas piezas de guarnicionería completan desde ayer la oferta expositiva de la Real Maestranza de Caballería de Ronda y su visitada plaza de toros. Y es que la historia de esta entidad está muy unida al mundo del caballo, y prueba de ello es su escuela de equitación, uno de los pocos centros de enseñanza deportiva que imparte en España cursos de jinete-profesor.