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MÁLAGA
MÁLAGA
El Registro refuerza los controles en las bodas con extranjeros para evitar matrimonios de conveniencia
Justicia aconseja dudar de la pareja si no se entiende en un mismo idioma El número de foráneos casados con malagueños se ha cuadruplicado en la última década
El Registro refuerza los controles en las bodas  con extranjeros para evitar matrimonios de conveniencia
ATAJAR EL FRAUDE. Justicia ha remitido una serie de recomendaciones a los registros para evitar las bodas de conveniencia. / SUR
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LAS NUEVAS REGLAS
La Dirección General de Registros exige que se tengan en cuenta seis reglas para acreditar la existencia de verdaderas relaciones entre los contrayentes. Estas son las pautas:

Antes o después: Las relaciones entre los contrayentes pueden referirse a relaciones habidas antes o después del matrimonio. En este segundo caso, a fin de evitar los supuestos de preconstitución de la prueba, las relaciones deberán presentar un trato ininterrumpido durante un cierto lapso de tiempo.

Relaciones personales: La nueva norma considera relación probada entre los aspirantes al matrimonio tanto las personales como las epistolares, telefónicas o bien las llevadas a cabo por Internet.

Convivencia: El hecho probado de que los contrayentes convivan juntos o tengan un hijo en común en el momento en el que solicitan el enlace se considera según el texto de Justicia, un dato de peso para acreditar que existe una relación.

Problemas de idioma: Si los contrayentes no son capaces de entenderse en una misma lengua es un indicio de que las relaciones personales son difíciles pero el texto no las considera imposibles.

Simulaciones previas: Si el historial de un miembro de la pareja revela matrimonios simulados anteriores se considera un indicio muy poderoso de que la nueva relación también puede ser figurada.

Cuestión económica: Si se prueba que uno de los conyuges entrega al otro una cantidad monetaria para que se celebre el enlace es síntoma de que puede existir un matrimonio de conveniencia. Se exceptúa las cantidades en concepto de dote, en el caso de extranjeros de paises donde sea práctica habitual.

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Las flechas de Cupido se clavan en un fajo de billetes. El precio por una boda de conveniencia donde el sí quiero de los contrayentes no se refiere precisamente a compartir una vida en común hasta que la muerte los separe. Tras el enlace no hay arroz, convite, ni tarta nupcial. En cuanto cruzan las puertas del Registro Civil, los novios emprenden caminos separados. El extranjero a la comisaría -a pedir la tarjeta de residencia- y el malagueño a su entidad bancaria- a darle liquidez al cheque. La necesidad de muchos inmigrantes de conseguir regularizar su situación en España les hace pagar entre 5.000 y 6.000 euros -según fuentes policiales- a la persona que acepta protagonizar el teatro en el escenario de la vicaría.

Dispuesto a atajar este fenómeno -que avanza a pasos de gigante en nuestro país-, el Ministerio de Justicia ha trasladado esta semana nuevas instrucciones a los Registros Civiles. Se trata de pautas más restrictivas que pretenden reforzar los filtros contra los también llamados 'enlaces de complacencia'. Y es que la propia Justicia ha reconocido que tiene conocimiento de «cientos de casos» de matrimonios fingidos. Un fenómeno cuyo propósito es «beneficiarse de las consecuencias legales de la institución matrimonial en el campo de la nacionalidad y de la extranjería», según valoraciones del ministerio.

Un fenómeno en aumento

Lo cierto es que los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) son elocuentes. Según este organismo, en la última década el número de matrimonios celebrados en Málaga en los que al menos uno de los contrayentes es extranjero se ha cuadruplicado. Así, si en 1996 se registraron 366 bodas de estas características, en 2004, esta cifra ascendía a 1.424 -la mitad del total de uniones civiles celebradas ese año en la Costa del Sol.

Y suma y sigue. A la espera de tener las cifras de 2005, la magistrada encargada del Registro Civil de Málaga, María Dolores Moreno, aseguró que en estos momentos, los matrimonios en los que al menos uno de los contrayentes es foráneo representan ya «entre el 70 y el 80%» del total de expedientes que pasan semanalmente por este organismo. «De ser algo insólito ha pasado ha convertirse en la tónica dominante. Tanto que el Registro parece la ONU, estamos casando a personas de las nacionalidades más variopintas», confirmó Moreno.

Respecto a los cruces matrimoniales más comunes, la magistrada explicó que los más habitual son que las malagueñas contraigan nupcias con nigerianos y que los malagueños lo hagan con ucranianas o rusas, «muchas de las cuales conocen en su propio servicio doméstico», apuntó.

La ley establece que cuando uno de los cónyuges está domiciliado en el extranjero, los funcionarios de los registros están obligados a entrevistar por separado a los novios para elaborar un expediente previo al matrimonio. El instructor de esta audiencia reservada practica un interrogatorio «de modo reservado» con el objetivo de cerciorarse de «la verdadera intención matrimonial» o, en su caso, para descubrir posibles fraudes.

Las pautas de este cuestionario están recogidas en la instrucción del 9 de enero de 1995. Un texto que ahora amplía y completa el nuevo reglamento elaborado por Justicia, que ya ha recibido el Registro Civil de Málaga.

Entre las advertencias de Justicia, se especifica, por ejemplo, que debe dudarse de que existe auténtico consentimiento matrimonial cuando un contrayente desconoce «los datos personales y/o familiares básicos del otro». Eso sí, teniendo en cuenta ciertas reglas, como que el desconocimiento «debe ser claro, evidente y flagrante».

Pruebas válidas

Del mismo modo, a los encargados de los registros civiles se les indica que debe presumirse la existencia de consentimiento matrimonial cuando la pareja mantiene una convivencia o tiene un hijo en común. La relación probada entre contrayentes españoles y extranjeros puede ser, según las nuevas normas, personal, epistolar, telefónica o por otro medio como Internet. Además, Justicia considera que para acreditar que existe un auténtico noviazgo es fundamental verificar que éstos hablen un idioma común y que ninguno de ellos arrastre en su historial ningún matrimonio simulado.

A veces es tanta la distancia (edad, idioma y cultura) que separa a los novios que la policía sospecha del camelo amoroso y empieza a investigar. En 2004 -último periodo con datos disponibles- el Grupo de Extranjería investigó en Málaga medio centenar de enlaces al haber indicios de conveniencia. Los casos más flagrantes -unos 20- se remitieron a la Fiscalía para pedir su nulidad.

Pero el engaño no es siempre tan evidente. En este sentido, la magistrada del Registro Civil de Málaga, María Dolores Moreno, aseguró que en muchas ocasiones es «muy difícil» saber a ciencia cierta si se trata de un matrimonio de conveniencia y se está cometiendo un fraude. Moreno, consciente de que en los últimos años han empezado a proliferar los matrimonios «bajo cuerda», afirmó que la nueva norma viene a reforzar la anterior. «No es más que un insistir en que se lleven a cabo estas entrevistas de forma más seria. Las pautas ya las veníamos aplicando, sin embargo ahora Justicia hace una llamada de atención ante la preocupación existente en toda Europa».

En este sentido, el Gobierno francés dio luz verde hace unas semanas a un proyecto de ley que refuerza el control de la validez de los matrimonios de franceses con extranjeros, que se han convertido en la vía principal de entrada de inmigrantes legales a Francia.



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