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Los niños de ahora tienen de todo, pero no son más felices
Un estudio del CIS presenta a unos menores faltos de cariño y atención. Los encuestados sugieren que la mayoría de edad se adelante a los 16 años
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Tienen de todo en abundancia pero les falta cariño y se atontan durante horas ante la televisión y los videojuegos. Así son los niños españoles, o así los ven al menos sus mayores. Un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) recoge las opiniones de los adultos sobre la infancia y la adolescencia de hoy en día, y muestra las dificultades que éstos perciben en la educación de los más jóvenes.

En 'Actitudes y Opiniones sobre la Infancia', los españoles vuelven la mirada hacia sus 'cachorros' y lo que ven deja un regusto agridulce teñido de autocrítica. La encuesta del CIS, la primera de ámbito general sobre la infancia desde 1990, concluye que el consumo desatado en el que envolvemos a los niños no les hace más felices de lo que fueron, cuando críos, los adultos de hoy. Así lo cree la mayoría de los encuestados (el 43,2%), que señalan sin dudar «la falta de atención y cariño», el exceso de caprichos y las horas muertas ante la televisión y el ordenador como los tres problemas básicos que aquejan a los infantes españoles, entre una larga lista que incluye una educación «permisiva» en exceso, y la falta de educación y respeto a los demás.

Nos conocemos mejor

A cambio, la sociedad y sus instituciones están más involucradas en la atención a niños y jóvenes que en décadas precedentes, opina el 76 por ciento, hay un interés general por los temas relativos a la infancia y también conocemos mejor a nuestros hijos de lo que nos conocieron nuestros padres, a juicio del 51 por ciento.

Un estadio más allá, en la conflictiva adolescencia, los problemas cambian. Las drogas son, con mucho, la principal amenaza que se cierne sobre los chavales para el 45,7 por ciento de los ciudadanos. Le sigue a gran distancia el alcohol (20%). Junto a las sustancias adictivas, los españoles consideran también un futuro laboral abocado al paro y el exceso de libertad como 'puntos negros' en el panorama de los adolescentes.

La buena educación y la honradez, la tolerancia y el respeto a los demás, el sentido de la responsabilidad, el esfuerzo, la lealtad y la disciplina son, por este orden, los valores que cotizan más al alza en la educación que los padres tratan de inculcar a sus retoños. Los que menos, la competitividad, el liderazgo y, sobre todo, la fe religiosa, enumeró el presidente del CIS, Fernando Vallespín.

El estudio refleja, además, lo relativo que es para muchos el concepto de 'mayoría de edad'. Los españoles ven a los chavales capaces de tomar decisiones adultas sobre cuestiones relevantes bastante antes de cumplir los 18 años. Así, creen que un joven podría decidir casarse, fijar la hora de regreso nocturno a casa e incluso votar a partir de los 16 años. Deberían tener responsabilidad penal -dicen- a partir de los 15 años, así como poder trabajar si así le conviniera. También podrían decidir salir los fines de semana por la noche y mantener relaciones sexuales a partir de esa edad, y desde los 14 usar teléfono móvil, decidir la hora de acostarse a diario y participar en la toma de decisiones familiares.

Emancipación

«Los españoles idealmente situarían la mayoría de edad en los 16 años porque a partir de esa edad vemos a los chicos casi como adultos», explica Vallespín, aunque luego esa precocidad choque con la tardía emancipación familiar de los jóvenes españoles.

El escrutinio del CIS muestra la inquietud de los padres por la conciliación de la vida familiar y laboral por la influencia que tiene en la crianza de los hijos. Un 60 por ciento cree que la compatibilidad de horarios, escolar y laboral, facilitaría mucho esta labor, así como la flexibilidad en las jornadas y las ayudas económicas a la familia.



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