Junta y Metro Málaga, empresa concesionaria de las obras del suburbano, se han propuesto acabar cuanto antes la fase más molesta de las obras en la Carretera de Cádiz. En este sentido, representantes de esta sociedad y de Ferrocarriles Andaluces (dependiente del Gobierno autonómico) están negociando la reprogramación de los trabajos y el sobrecoste económico que supondría aumentar la maquinaria y los recursos humanos, al objeto de ajustar los plazos de ejecución de la línea 2.
Así lo expusieron a SUR fuentes cercanas al proyecto. El objetivo pasa por cumplir con el compromiso, expresado por la consejera de Obras Públicas Concepción Gutiérrez a los vecinos y comerciantes de la zona, de que éstas estarían concluidas en un año. La concesionaria está ultimando el plan de obras y el sobrecoste que implicaría añadir recursos humanos y técnicos para acelerar los trabajos. Hasta el momento, se prevé que entre 12 y 16 pantalladoras actúen de manera simultánea. Lo harían en parejas, dado que el ancho de la calle permite este sistema, frente a la propuesta -derivada del informe del experto Manuel Melis- de hacerlo de forma lineal. El proyecto definitivo, se presentará al Ayuntamiento para analizar conjuntamente los desvíos para el tráfico.
Desvío de servicios
El Consejo de Administración de Metro Málaga se reunió ayer para evaluar la marcha de los trabajos de desvíos de servicios en la zona del Martín Carpena y, desde ayer, también en Héroe de Sostoa.
Mientras, la Mesa Social por el Metro de Málaga, formada por asociaciones de vecinos, sindicatos y peñas, entre otros colectivos, reclamó ayer al alcalde, Francisco de la Torre, que «pida disculpas públicamente». A juicio de esta plataforma, el regidor «ha utilizado la tuneladora para provocar el miedo entre los vecinos de la Carretera de Cádiz».