SUS manos son patrimonio cultural vivo. Utilizan las mismas herramientas, aplican idénticas técnicas y fabrican los mismos productos que sus padres o sus abuelos. Su sabiduría se remonta a veces a siglos atrás, a través de muchas generaciones. Son 32 hombres y mujeres que realizan 29 oficios distintos y conservan un saber ancestral que forma parte de la memoria de Andalucía. La Consejería de Turismo ha recogido su antiguo conocimiento en libro y película para evitar que desaparezca por falta de relevo generacional cuando sus actuales practicantes -la mayoría de edad avanzada- mueran.