España es el destino del Mediterráneo mejor valorado por los touroperadores europeos, que han calificado con un 7,61 sobre 10 su competitividad global, según un estudio del Instituto de Turismo de España (Turespaña). Esta puntuación destaca en relación con los principales competidores de España en la cuenca mediterránea, ya que sólo le siguen de cerca Turquía (7,08), Grecia (6,64) y Egipto (6,32). Bastante más lejos quedan Croacia, con un 5,59; Bulgaria, con un 5,29; Túnez (4,92) y Marruecos (4,57), todos ellos directos adversarios del mercado turístico español, que se consolida así como el preferido de países como Alemania y Reino Unido.