LA organización islamista radical Hamas ganó las elecciones por mayoría absoluta y se dispone a formar Gobierno en Palestina. Hamas forma parte de esa gran ofensiva islamista de los 'Hermanos Musulmanes'que se preparan para acceder al poder utilizando los mecanismos democráticos, como es el caso en Egipto, Argelia y Marruecos principalmente.
En Argelia ganaron las elecciones municipales que fueron anuladas por el ejército. Se dice que en Egipto y en Marruecos los islamistas, en las últimas elecciones, no presentaron en todas las circunscripciones sus candidatos, y sólo en parte de ellas, para no ganar ya que consideraron prematuro acceder al poder con lo que ello podía significar.
Siria es una dictadura laica en cuya sociedad se encuentran elementos islamistas radicales muy activos.
Irak aprobó su nueva Constitución, bajo el paraguas de los EE.UU., definiéndose como 'República Islámica' que nadie, hoy en día, puede prever su evolución democrática y pacífica.
Irán y los reinos del Golfo arábigo, a intensidad variable, son Estados islamo-teocráticos. En el Líbano se despertaron grandes inquietudes (sobre todo, entre los cristiano-maronitas, que constituyen la mitad de la población) ante el resurgir de una nueva violencia radical islamista que quema representaciones diplomáticas como también fue el caso en Siria e Irak.
El reino de Jordania juega a mediador de paz y al desarrollo de la democracia en un contexto que lo hace muy vulnerable, incluso desde el interior mismo de sus fronteras. Sudán optó por una dictadura anti-islamista y contra la población negra del sur, animista y cristiana, pero los islamistas están y merodean.
La República Islámica de Mauritania, hoy en régimen militar, es acosada y amenazada por el islamismo radical, desde fuera y desde dentro de su territorio. La política de extremo rigor anti-islamista de Libia y de Túnez convierten a estos países, -el primero, aliado hoy privilegiado de los EE.UU. y el segundo con alianzas internacionales diversificadas cuyos pilares son Francia y los USA-, en dos excepciones, sin saber a ciencia cierta el peso real del 'islamismo durmiente' que en ellos existen. (Dejo para otra ocasión las alusiones al islamismo radical asiático, así como al de la ex repúblicas soviéticas con mayoría absoluta musulmana y al de Turquía bajo vigilancia constitucional de las fuerzas armadas después de Ataturk).
Hamas ganó las elecciones en Palestina porque estuvo 'cerca del pueblo' y porque su radicalismo violento no sólo lo orientó contra Israel sino igualmente contra la lamentable corrupción que penetró, como hidra, en la administración de la Autoridad Nacional Palestina gobernada fundamentalmente por miembros de 'Al Fatah'.
Hamas hoy se presenta como 'un modelo' para el islamismo radical en todos los países arabo-musulmanes que, en muchos de ellos, puede acceder al poder por vía democrática y por las mismas causas y sinrazones que Hamas. ¿Puede surgir un Ataturk en las filas de Hamas, o un Erdogan, para avanzar en la 'Hoja de ruta' con Israel? De entrada Hamas debería modificar sustancialmente su 'Carta Fundacional', sobre todo la 'aniquilación de Israel', el 'tener el Corán como Constitución', el 'recurrir a la yijad como método', el 'tener como deseo más querido morir en nombre de Dios', etc.
Hamas, hoy por hoy, no tiene alternativa en Palestina con un Al Fatah desprestigiado por políticos corruptos que terminaron alejándose de las necesidades más esenciales del pueblo palestino. Sin embargo, sí existe, no la alternativa pero sí el recurso al movimiento de ideas, de personas y de organizaciones que dan apoyo a la 'Iniciativa de Ginebra' que promovió la declaración 'Dos pueblos, dos Estados' a iniciativa del ex ministro de Israel, Yosi Beilin, y del ex ministro de Palestina, Yaser Abbed Rabbo. Esta declaración fue aprobada en Ginebra el 1 de diciembre de 2003, ante más de 700 personalidades (entre ellas, Jimmy Carter, premio Nobel de la Paz), organizaciones e individuos, y a la que personalmente me adherí en acto formal. Consideré que esa 'iniciativa' era portadora de un profundo mensaje de diálogo intercultural como base a sensatas y razonables propuestas para, un día, alcanzar la paz entre Israel y Palestina con dos Estados democráticos amigos.
En Ginebra se afirmó 'Que tanto el Estado de Israel como Estado del pueblo judío, así como el Estado de Palestina, Estado del pueblo palestino, son el resultado de un movimiento legítimo de liberación nacional'. Y para conquistar esa paz, la 'Iniciativa de Ginebra' se pronuncia a favor: a) del «desmantelamiento de la mayor parte de las implantaciones judías en Cisjordania y en Gaza» (en esta última, ya realizado); b) del «intercambio de territorios aceptados por las dos partes en base a las fronteras de 1967»; c) de «la resolución digna y realista de la cuestión de los refugiados palestinos condicionada al respeto de la soberanía de Israel» (lo que significa una renuncia de facto al retorno de 3,8 millones de refugiados palestinos a Israel); d) de «poner punto final a la violencia»; e) de «la división de Jerusalén como capital de los dos Estados»; y f) de «la liberación de todos los prisioneros palestinos» (con estudio de los 'caso particulares' que podrían constituir una excepción).
La 'Iniciativa de Ginebra' no fue nada utópica. Uno de sus puntos esenciales, el desmantelamiento de las implantaciones judías en Gaza, ya se llevó a cabo. Hamas tiene a mano una referencia política en el texto de la 'Iniciativa de Ginebra', a condición de abandonar la lucha armada y de modificar sustancialmente su 'Carta Fundacional'. Tiene a mano un instrumento de diálogo con interlocutores ya comprometidos no sólo en Palestina sino también en Israel.
Si Hamas no reconoce al Estado de Israel como legítimo, como lo hizo Yaser Arafat, y no asume el 'espíritu' de la 'Iniciativa de Ginebra', sin excluir el punto referente a los 3.8 millones de refugiados palestinos en el exterior de Palestina, habríase de temer lo peor para el pueblo palestino al ser colocado en un callejón sin salida. En las próximas semanas se desvelarán todas las interrogantes en relación al acceso de Hamas al Gobierno de Palestina.