La selección genética de embriones sanos para concebir un bebé capaz de salvar a otro hijo enfermo recibió ayer el aval mayoritario del Congreso. El pleno de la Cámara aprobó el proyecto de Ley de Reproducción Humana Asistida, que pasa ahora al Senado para culminar su tramitación parlamentaria. La nueva normativa se abre al diagnóstico preimplantacional con fines terapéuticos, se libera de los 'corsés' de la reforma aprobada por el PP en 2003 -la limitación del número de ovocitos fecundables y las restricciones a la investigación embrionaria-, y ratifica como límite infranqueable la clonación reproductiva.