diariosur.es
Jueves, 9 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LO + BUSCADO
Dietas
-
Rebajas
-
Descanso en la nieve
-
Academias
-
Recetas vegetarianas
-
Antivirus
-
Sudoku
-
Predicciones 2006
-
Música MP3
-
Juegos PC
-
Logos Melodías


PORTADA
DAVID TRUEBA, DIRECTOR DE CINE
David Trueba: «Me pone más nervioso el público que un jurado»
El director madrileño inaugurará el IX Festival de Málaga-Cine Español con su nueva comedia, 'Bienvenido a casa', un filme que considera «personal». Defiende que la industria nacional debe dejar el «victimismo» frente a Hollywood
David Trueba: «Me pone más nervioso el público que  un jurado»
REGRESO. David Trueba retrata personajes que viven una eterna adolescencia en su nueva comedia, 'Bienvenido a casa'. / E. MORENATTI. EFE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
EL CINEASTA Y EL FILME
David Trueba

De familia: Madrileño, nacido en 1969 y hermano de Fernando Trueba.

Comienzos: Firmó los ingeniosos guiones de 'Amo tu cama rica' y 'Los peores años de nuestra vida'.

Debut: Su primera película como director fue 'La buena vida' (1996).

Otros filmes: 'Obra maestra' (2000) y 'Soldados de Salamina' (2003).

'Bienvenido a casa'

Reparto: Alejo Sauras, Pilar López de Ayala, Ariadna Gil, Juan Echanove, Concha Velasco y Jorge Sanz.

Género: Comedia.

Estreno: 17 de marzo en el Festival de Málaga-Cine Español.

Publicidad

El esperado era David Trueba pero se coló Ariadna Gil. La voz enlatada de la actriz y pareja del director en el contestador pedía dejar un mensaje. No fue necesario. Al momento, el cineasta salía al quite y saludaba en vivo y en directo desde Madrid. Cinéfilo militante, Trueba regresa con 'Bienvenido a casa' al género con el que ha provocado más carcajadas, la comedia. Un humor que es el que ha buscado el IX Festival de Málaga-Cine Español al elegir su filme para abrir el certamen el próximo 17 de marzo.



¿Le gustan los festivales?

Con 'La buena vida' y 'Soldados de Salamina' participé en las secciones paralelas del Festival de Cannes. En ambas tuve poco espíritu competitivo, ya que mi intención era enseñar la película. Confieso que me pone más nervioso el público que el jurado de un certamen.

¿Era de los que llevaba bien los exámenes en su época de estudiante?

Sí, con naturalidad, aunque creo que los sigo haciendo porque cada estreno es también un examen. Pones en una pantalla lo que has hecho para que la gente opine, se divierta y se lo pase bien o mal.

Tras 'Soldados de Salamina', una película comprometida, vuelve con una comedia romántica.

Pues 'Bienvenido a casa' la considero más comprometida personalmente ya que habla de cosas que me quedan cercanas. Es una comedia de amor sobre una joven pareja que se va a vivir junta.

Está más en la línea de sus primeros guiones y películas.

Sí, sobre todo de 'Los peores años de nuestra vida', en la que también la comedia servía para reflejar una forma de entender el mundo.

¿Y cómo entiende usted el mundo?

Lo bueno es que no lo entiende nadie. En cuanto al mundo de la pareja y los amigos es complejo, divertido, raro y pasan cosas absurdas que son las que se reflejan en la película.

Es que algunas de las cosas que se hacen por la gente cercana nunca se harían por otras personas.

Claro. Por un lado está la familia, que es impuesta y, por otro, la familia que uno elige y que son los amigos. El ser humano está preparado para estar solo, pero por otra parte tiene un instinto social, por lo que de ese conflicto nace el caos.

Los Oscar, mal año

También le apetecía filmar cerca de casa, en Madrid.

Rodar en la capital es sinónimo de todo menos de tranquilidad, tanto por el volumen de filmaciones, por los problemas de transporte y por las instituciones, que no ayudan a la hora de rodar. Esta ambientación fue más un deseo de retratar la llegada de alguien de fuera a Madrid, una ciudad demasiado grande, hostil e inabarcable para vivir allí.

¿Cómo lo consigue usted?

Sobreviviendo en el caos. Se vive más tranquilo en una ciudad pequeña. De esto va la película y de lo que le pasa la gente que, mientras hace planes para ser eternamente un adolescente, se ve cuidando niños.

¿Qué es lo que le gusta a David Trueba cuando no hace cine?

Divertirme con mi familia, ver a los amigos, leer mucho y ver películas. Cuando se está rodando o en montaje, un director no tiene vida. Va del estudio a casa y viceversa. Pero entre película y película, estamos en periodo de hibernación. Esta profesión tiene ese privilegio ya que pasas épocas agitadas y otras más calmadas, en las que aprovecho para mirar a la gente.

Ahora vendrá algo de agitación con la promoción de 'Bienvenido a casa'.

No es la parte que más me gusta, pero lo considero una obligación personal para que que la película llegue a más gente.

¿Qué títulos ha visto últimamente?

Con excepción de lo nuevo de George Clooney, 'Buenas noches y buena suerte', que es la más ganas tengo de ver, he visto todas las candidatas al Oscar y he sufrido una decepción; no ha sido un gran año.

La sombra de su hermano Fernando Trueba es alargada, pero parece que usted también ha sabido crear su propia sombra...

Es muy curioso y sucede a menudo que la gente que se quiere lo hace porque tienen nexos y placeres comunes, como es el cine en nuestro caso. Yo creo que tenía que pasar la prueba de los primeros años sin hacer el idiota y llevando las cosas a mi manera. Nunca he intentado sacudirme ese parentesco y me ha ayudando tanto la normalidad de Fernando como mi falta de ambición. A veces el apellido provoca prejuicios y depende de uno no sentirse víctima. Todo el que empieza se topa con dificultades, pero también con gente que le empuja.

«No buscar dioses»

Hablando de víctimas, usted es de los que defiende que el cine español debe dejar ese discurso frente a la industria norteamericana.

Es bastante penoso justificar siempre en Hollywood los errores del cine español, que arrastra problemas endémicos que tiene que solucionar como lo tienen que hacer otros gremios como el periodismo o el sector azucarero. Hay unas doce películas españolas al año que están bien y hacen dinero, por lo que lo que hay que hacer es estar entre esos títulos.

¿Hay que pensar en el público?

En nombre de los espectadores se hacen películas horribles. Buscar el gusto masivo es un modelo, pero también hay un gusto minoritario al que se pueden dirigir los filmes y resultar rentables.

¿El cine español necesita festivales como el de Málaga?

Sí, si no se hace desde la caridad. No hay que sentirse menor. Un festival de cine español me parece normal y cuanto más se le ayude mejor será. Por eso he aceptado inaugurarlo, ya que prefiero estar aquí que en Copenhague.

Para terminar, una curiosidad. Si el dios de su hermano es Billy Wilder, ¿cuál es el suyo?

Me educaron desde muy temprano a no buscar dioses sino personas. Es importante tener gente a la que parecerse, tanto a nivel personal como profesional. A ser posible que vayan más allá de la fama y el dinero, y tengan algo de carne.




Vocento