UNOS 8.000 metros cuadrados, 486 habitantes y una bolsa de agua salada con múltiples posibilidades. Esto es lo que ofrece el Ayuntamiento de Jimera de Líbar a cualquier inversor interesado en sacar adelante la construcción de una residencia de ancianos. El proyecto estará redactado dentro de dos meses, así que la alcaldesa, María Teresa Domínguez, ha decidido ponerse ya manos a la obra y empezar a buscar fondos «públicos y privados» para poder hacer realidad una de sus promesas electorales, y es que en la zona no existen instalaciones de este tipo. Pero además esta residencia podría contar con un atractivo muy especial, un balneario o un spa que aprovecharía la bolsa de agua salada descubierta en estos terrenos de propiedad municipal.