Integrante de las Juventudes Socialistas, el padre de Miguel Garrido perdió de vista a su familia en Motril y, aunque volvió a recuperarla en Almería, ya tenía muy claro que se alistaría al ejército republicano. Un compromiso con la causa que hicieron otros tantos compañeros de camino. «Como era menor de edad mi abuela lo sacó del ejército, pero fue en vano porque decidió irse a una brigada aérea y luchó en la batalla del Ebro, entre otras más», señala Garrido que además ha confirmado que cuando termine el recorrido que hizo su padre hace 69 años regresará a Argentina. Eso sí, el joven espera regresar a España durante un periodo de tiempo, y en este caso de la mano de su padre que «sigue montando en bicicleta».
Garrido aún se sorprende cuando recuerda la exactitud con la que su padre siempre les ha contado a él y a su hermana los momentos que vivió en la carretera Málaga-Almería. Y es que su progenitor no sólo vivió esta dura experiencia, sino también aprendió lo que es el exilio y separarse de su familia. «Poco antes de finalizar la guerra civil mi padre tuvo que marcharse a Francia, donde pasó varios meses», cuenta Garrido.
Recuerdos al día
De las tierras galas su padre se embarcaría a Chile en el año 1939, con la ayuda de su tío. Allí fue acogido por una familia que le consiguió un trabajo en una fábrica de zapatos. Menos de un año después, marchó hasta Argentina para establecer allí su residencia permanente después de tanto trasiego por el mundo. Y lo haría gracias a un barco que fletó el poeta chileno Pablo Neruda, donde compartiría muchas vivencia con el resto de los pasajeros.
Cuando en 1976 Miguel Garrido padre decidió volver a España para ver a su familia comprobó que el panorama era muy distinto al que dejó años antes. Además, el abuelo del atleta falleció sin poder despedirse de su hijo, uno de los supervivientes de la carretera Málaga-Almería. A quien sí que podrán ver el resto de los componentes de la familia es al joven corredor y su particular homenaje. MÁS INFORMACIÓN I Pueden seguir el recorrido en el 'blog' de M. Garrido, en www.diariosur.es