ARMADOS con tizas blancas, negras y grises, más de 200 alumnos del IES Chistine Picasso unieron ayer sus fuerzas para luchar contra la violencia y la intolerancia. Pasadas las doce de la mañana el gimnasio ya registraba un lleno absoluto. Todos querían participar. El plan era irresistible: cambiar varias horas de clase para meterse por un día en la piel de Pablo Picasso pintando una de sus obras más significativas, el 'Guernika'. Marta, Miriam y Silvia no dudaron en cambiar sus lecciones de conocimiento del medio para formar parte de la iniciativa, organizada por el Movimiento contra la Intolerancia para conmemorar el Día de la No Violencia y la Paz.
«Si una imagen vale más que mil palabras, el 'Guernika' vale más que mil imágenes para hacernos ver las consecuencias que la violencia y el fanatismo tienen para la humanidad». Así empieza el manifiesto que los alumnos leyeron ayer en voz alta tras pintar el famoso cuadro de Picasso. Dividida en seis paneles, estos pequeños artistas recreaban la obra que narra el bombardeo sobre el pueblo vasco, al ritmo que marcaban las frases solidarias que otros compañeros leían.
Respeto entre iguales
«Ha sido una experiencia muy bonita. He aprendido los valores que quería transmitir Picasso con su obra, me ha hecho recapacitar sobre los actos violentos», cuenta Miriam Lucas, de trece años. Para esta joven, la vivencia le ha ayudado a valorar el respeto entre iguales y a sentirse parte de una comunidad que puede ser mejor.
«Es importante que todos pongamos nuestro granito de arena para acabar con los actos conflictivos en los colegios, por ejemplo, restando protagonismo a los alumnos que incumplen las normas, se pelean o dañan a otros compañeros», explica Silvia Martín.
La elección de construir el 'Guernika' no fue aleatoria, según explica el coordinador del Movimiento contra la Intolerancia, Valentín González, ya que el cuadro transmite como ninguna otra obra el horror bélico. «La idea es que los niños capten el simbolismo que Picasso transmite y las consecuencias de la guerra», declaró.
El de ayer fue sólo el primero de los actos que conmemoran el Día de la Paz en los centros escolares malagueños. A lo largo de la semana se llevará a cabo en otros colegios, y un total de 2.000 niños participarán en la iniciativa, una actividad cultural que, según sus organizadores, servirá para interiorizar valores de igualdad y respeto mutuos.
Otros actos
Junto a esta iniciativa, otras instituciones malagueñas también celebraron el Día de la No Violencia y la Paz a través de diferentes actos. La guardería de la Diputación Provincial recordó la fecha con actividades lúdicas para los más pequeños, mientras que la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras de Andalucía convocó una campaña de reflexión y movilización sobre la convivencia en los centros educativos.