Soy una estudiante de 19 años que los fines de semana salgo al centro con mis amigos por la noche. Como es sabido por todos los jóvenes, el centro de Málaga no ofrece mucha variedad en lo que a locales o discotecas se refiere. Por un lado están los bares de copas, que tienen licencia para abrir hasta las 4 de la madrugada. En estos locales, por lo general, te dejan entrar siempre y cuando seas mayor de 18 años. Hasta aquí no hay problema. Por otra parte, están los locales que cuentan con licencia de discoteca. En el caso de Málaga podríamos citar algunos que abren toda la noche. En estos casos, algunas de las discotecas llevan mucho tiempo ejerciendo una selección de clientes bastante discriminatoria, en mi opinión. Para empezar, no dejan entrar a nadie que no sea mayor de 21 años. Esto va contra la ley, como todos sabemos. Pero muchas veces, por no discutir con el portero, te das media vuelta y buscas otra alternativa. Sin embargo, hay veces que el trato hacia los clientes deja tanto que desear que no he tenido más remedio que escribir esta carta para denunciar la situación. Estos porteros no siempre siguen la norma impuesta por su local de dejar pasar sólo a mayores de 21 , sino que establecen su propio criterio, y tan pronto dejan entrar a menores de edad, o a un treintañero le prohiben la entrada exigiéndole invitación (cosa totalmente carente de sentido). Para colmo, si al entregar tu DNI al portero este descubre que tienes menos de 21,se encargará de ponerte en ridículo delante de toda la cola de gente, y después de media hora de espera, tendrás que marcharte con la cabeza baja y un cabreo descomunal. Señores porteros, no son ustedes los amos del universo por estar en la puerta de la discoteca de moda. Así que menos aires de superioridad y más respeto.