El Unicaja es el mejor equipo de Europa en estos momentos. Si alguien se mofa de esta afirmación, que repase el vídeo de la victoria de ayer frente al Panathinaikos en Atenas (93-95). Al conjunto 'cajista' hay que tomarlo en serio en esta Euroliga, si es que quedaba alguien por hacerlo. El nivel de sus expectativas se eleva jornada tras jornada a la par que crece la ilusión que genera en sus aficionados. No es para menos. No cesa de establecer hitos en su camino hacia un destino definido, aunque por el momento infunda respeto pronunciar el nombre de esa bella ciudad. El de anoche resultó soberbio: ganar en la cancha del todopoderoso equipo ateniense, objeto de los piropos de media Europa. Ese símbolo probó ayer por segunda vez esta temporada el sabor de la derrota frente al Unicaja.