Lo suyo es predicar con el ejemplo. Desde hace dos años preside la Asociación Marbella Ayuda a Vivir pero su implicación en mejorar la calidad de vida de los niños bielorrusos que viven en la zona afectada por la radiación de la central nuclear de Chernobil viene de largo. Desde el año 2000 Chana Zambrana guarda un hueco todos los veranos para convertirse en madre de acogida de niñas de la antigua URSS. Una experiencia que, asegura, le llena de satisfacción y que recomienda a todas las familias de Marbella.