NUEVO Fitur, nuevo año, nuevas incógnitas, nuevos retos, nuevos y renovados deseos y expectativas... Es esta feria un punto de partida que, cada mes de enero, nos coloca en la apasionante pero a la vez difícil tarea de hacer balances, no sólo con el objetivo de evaluar lo que hemos hecho o lo que hemos sido en el contexto del negocio turístico, sino también de corregir los errores e impulsar los aciertos.
Andalucía regresa a Fitur 2006 con el respaldo de unos resultados ciertamente alentadores, tras un 2005 en el que algunos entraron con cierta incertidumbre y desconfianza, preocupados por conocer si nuestro destino sería capaz de mantener sus cuotas de mercado y su imagen en un negocio cada vez más difícil y complejo. Ahora, con los datos encima de la mesa, se disipan esas dudas y se confirma que somos un destino líder. Las claves de este liderazgo son, una vez más el altogrado de fidelidad del turismo nacional y la recuperación de nuestros dos grandes mercados internacionales: Alemania y Reino Unido.
Por otra parte, desde que ahora hace algo más de un año y medio asumiera la responsabilidad de dirigir la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, nuestra tarea política ha estado centrada en mantener un diálogo constante y fluido con el sector turístico andaluz. Ese diálogo ha dado como fruto, entre otras cuestiones la firma del III Pacto Andaluz por el Turismo, y en el que junto a empresarios y sindicatos hemos sentado las bases para el desarrollo futuro de la gran industria andaluza del turismo, ese gran motor de la economía andaluza y garante de bienestar de los ciudadanos de la región.
Con todos ellos, y con la colaboración de todas las provincias andaluzas, a través de sus respectivos Patronatos de Turismo, hemos elaborado un Plan Director de Márketing 2006-2008 del que esta feria es, además, la gran puesta de largo. Basarnos en el conocimiento de aquellos factores que influyen e influirán en el futuro, tanto en las empresas como en los destinos, ha sido la esencia de ese trabajo que ahora debemos saber aplicar con grandes dosis de esfuerzo, inteligencia y, sobre todo con ilusión. Los valores que priman en él son, como he insistido en tantas ocasiones, la calidad y la sostenibilidad de nuestro destino, implicando a toda la diversidad de productos y destinos que comprende nuestra marca.
Pero una adecuada política de márketing turístico no puede aplicarse si no disponemos de los necesarios canales e instrumentos, por ello, aunque la vertebración y articulación de nuestra política turística debe estar liderada por la Consejería, es imprescindible el apoyo del resto de actores que forman parte del negocio. La premisa es 'invertir' en promocionar nuestros productos y destinos, y no 'gastar'.
Hemos concluido un año en el que, al igual que otros destinos turísticos, nos hemos enfrentado a una serie de cambios en las formas de producción y de consumo que están condicionando nuestro entorno, haciéndolo más competitivo obligándonos a redefinir estrategias en promoción y comercialización con el fin de no perder puestos en el negocio.
Asimismo, los cambios en la demanda y sobre todo los procesos de innovación tecnológica están marcando las formas de distribución, y por ello nosotros hemos apostado fuerte por un plan en el que queremos convertir al turista, a esa persona -tanto al que se encuentra a pocos como el que está a miles de kilómetros de distancia de nosotros- en el destinatario directo de nuestras acciones.
Pasar del marketing de masas al marketing individualizado es uno de nuestros grandes retos, sin abandonar por supuesto otras estrategias de comunicación y promoción más generalistas y dirigidas a un público más amplio y homogéneo, del que obviamente también debemos preocuparnos. Ahora, en Fitur, mostraremos algunas de estas nuevas acciones, en las que cada cliente cuenta, cada turista puede conocer la Andalucía que desee, porque todas ellas existen.
Adentrémonos en este nuevo año turístico con estos objetivos y que Andalucía sea ejemplo de aquello que escribiera Saint-Exupéry, «Transportar correo, transportar la voz humana, transportar imágenes centelleantes... En este siglo, como en todos, nuestros mayores logros tienen el único objetivo de enlazar a las personas».