diariosur.es
Miércoles, 25 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LO + BUSCADO
Dietas
-
Rebajas
-
Descanso en la nieve
-
Academias
-
Recetas vegetarianas
-
Antivirus
-
Sudoku
-
Predicciones 2006
-
Música MP3
-
Juegos PC
-
Logos Melodías
ESPAÑA
ACTUALIDAD
Acaba sin acuerdo la reunión entre Zapatero y Carod Rovira
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de ERC, Carod-Rovira no han conseguido llegar esta tarde a un acuerdo sobre el Estatut de Cataluña
Zapatero, expresó a los dirigentes de ERC Josep Lluís Carod-Rovira y Joan Puigcercós su deseo de que se sumen al acuerdo en torno al 'Estatut', pero la formación republicana trasladó su buena disposición pero que reclamó al menos unos días para "valorar el acuerdo, recibir información complementaria y formular alguna alternativa".
El Gobierno considera que, de forma general, hoy ha habido "avances" con ERC para conseguir un acuerdo sobre el Estatut; ve posible llegar "un poco más allá" en el texto acordado hasta ahora; y accede a la petición de los dirigentes de esta formación para tener "más tiempo" para decidir.
Así se expresó en conferencia de prensa la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tras la entrevista de cuatro horas mantenida en el Palacio de la Moncloa entre el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y los representantes de ERC Josep Lluis Carod Rovira y Joan Puigcercós.
La vicepresidenta dijo que esa reunión transcurrió en un ambiente "de enorme cordialidad y con gran espíritu constructivo" y, en ella, Zapatero trasladó a los dirigentes de ERC su deseo de que esta formación se sume al acuerdo porque considera que han sido "protagonistas" en la gestación del mismo.
"Ha habido avances, desde luego que ha habido avances con carácter general; hoy estamos más cerca del acuerdo de lo que estábamos ayer y estas horas (de reunión) han sido fructíferas", aseguró la vicepresidenta, quien dijo que el Gobierno no ha percibido en ERC una actitud dolida por el acuerdo al que Zapatero llegó con CiU.
La portavoz del Gobierno explicó que en la reunión se hizo un repaso pormenorizado de la metodología llevada a cabo y de los contenidos del acuerdo y, como resultado, ERC trasladó a Zapatero su "buena disposición".
Al mismo tiempo, según la vicepresidenta, ERC consideró que, antes de pronunciarse de forma definitiva, precisaba de más tiempo ("al menos unos días", dijo) para analizar con más detalle, recibir información complementaria sobre algunas cuestiones y formular alguna alternativa.
Preguntada por las cuestiones concretas en las que aún se puede avanzar, la vicepresidenta dijo que en asuntos como la denominación de Cataluña la posición del Gobierno está "muy cerrada" porque se han explorado "casi hasta la extenuación todas las posibilidades".
Respecto a la financiación, aseguró que el Gobierno va a trasladar a ERC mucha más información con el fin de que sus dirigentes tengan todos los elementos para llegar a la conclusión a la que ha llegado el Ejecutivo: "que el acuerdo es muy bueno para Cataluña".
El hecho de que ya se haya trabajado mucho sobre el contenido del Estatut no significa, según la vicepresidenta, que en algún asunto se pueda "avanzar o llegar un poco más allá", y puso como ejemplo los aspectos relativos a infraestructuras.
"Hay muchas temas en los que puede haber alguna formulación precisa o concreta", añadió Fernández de la Vega, quien garantizó que el Gobierno analizará "con el máximo interés" las propuestas que reciba.
Respecto a futuras reuniones para intentar llegar a un acuerdo, la portavoz del Gobierno dijo que la próxima semana seguro que los representantes de ERC se entrevistarán con el portavoz del grupo socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba.
La vicepresidenta agradeció también el apoyo al acuerdo sobre el Estatut expresado esta mañana por el líder de ICV Joan Saura, quien junto a su compañero de partido Joan Herrera, se reunió con Zapatero en la Moncloa.
Fernández de la Vega consideró que la contribución de ICV al acuerdo ha sido "decisiva".
Por su parte, el secretario general de Esquerra Republicana, Joan Puigcercós, aseguró esta tarde, tras participar en la reunión de Moncloa con el presidente del Gobierno, que persisten sus desacuerdos con el Ejecutivo socialista en torno al Estatut y, aunque las negociaciones continuarán, admitió que será difícil arreglarlo. En ese contexto, ya adelantó que la relación de los republicanos con el PSOE ha cambiado porque su lealtad para con los socialistas no ha sido correspondida.
Después de las cuatro horas de reunión con José Luis Rodríguez Zapatero y el líder de ERC, Josep Lluis Carod Rovira, Puigcercós explicó en el Congreso que el modelo de financiación que el Gobierno ha pactado con CiU se halla a una "distancia abismal" de lo que aprobó inicialmente el Parlament, no resuelve el déficit de Cataluña y no garantiza el juego bilateral de la Generalitat con el Gobierno del Estado.
En ese contexto, indicó que ERC no puede asumirlo, pues sostiene que el modelo de financiación es la "columna vertebral" de la reforma estatutaria, pero tampoco acepta la definición de Cataluña, que siguen considerando como nación y que así quieren que conste, ya sea en el preámbulo o el articulado.
Según explicó, ambas partes se han comprometido a seguir negociando, presumiblemente la próxima semana, para tratar de resolver temas pendientes, pues también faltan por concretar algunos asuntos competenciales así como aspectos económicos como las inversiones del Estado en Cataluña, la recuperación de concesiones de peajes o la gestión de puertos y aeropuertos.
A su juicio, estas negociaciones deben continuar de forma "serena", "sin prisas, pero sin pausas", e incluso recalcó que podrían seguir más allá del 6 de febrero, fecha de constitución de la Ponencia, pese a que el Gobierno considera que ése debería ser el tope temporal.
En cualquier caso, ya expresó su escepticismo sobre la negociación. "Somos conscientes de la dificultad de solucionar esto ahora, porque el PSOE ya se ha asentado y a ver quién lo mueve", enfatizó, reconociendo que el Gobierno le ha dejado claro que, en materia de financiación, lo acordado con CiU es "lo máximo que pueden ofrecer", entre otras cosas, porque es lo que han acordado en el seno del partido.
Puigcercós afirmó que este proceso de diálogo no se va a alargar "de forma artificial, como estrategia de tensión o mediática", ni pretenden "crear expectativas sobre un maná" que puede recibir Cataluña, dado que las cifras son "muy pobres". "No vamos a vender humo --proclamó--. Queremos solucionarlo, sea para clarificar para bien o para decir que no".
Así las cosas, los republicanos mantendrán mañana una reunión de sus órganos de dirección para fijar su estrategia y, de momento, Puigcercós sólo confirmó que ERC dará su apoyo a "muchísimos artículos" en la ponencia, porque se consideran autores de los mismos, como "buena parte" de los relativos a las competencias. "Es nuestro Estatuto y queremos votar a favor, pero no podemos engañar a la gente", comentó.
Aunque el Gobierno les ha garantizado que quieren mantener sus alianzas con ERC, Puigcercós sólo dio por hecho la continuidad del tripartito y admitió que las relaciones en las Cortes Generales han cambiado.
"Ya les hemos dicho que, en caso de que finalmente no apoyáramos el acuerdo que han alcanzado (con CiU), pensamos mantener el calendario en Cataluña y no romper el tripartito, y que en el Congreso coincidiremos en las leyes que consideremos, pero la obligación moral que tenía hasta ahora ERC de sustentar contra viento y marea algunas de las actuaciones del Gobierno socialista, a nadie se le escapa que a partir de ahora entramos en otra dinámica --advirtió--. Hemos tenido mucha lealtad con el Gobierno y el Grupo Socialista y no ha sido correspondida. Y nos duele".
Los republicanos culpan a CiU de esta situación, y se quejan de que dos años de trabajo se hayan diluido "de cualquier manera" por una "foto" y apropiándose de la representación de todos los grupos catalanes. Pero también guardan reproches para José Luis Rodríguez Zapatero. "La precipitación y la frivolidad con la que Artur Mas afrontó esta recta final, y también en cierta medida el presidente del Gobierno, han defraudado las expectativas que había", se quejó.
Es más, avisó que los nacionalistas pueden consideran insuficiente dentro de dos años lo que ahora han pactado, como ya ocurrió con sus acuerdos con el PSOE de 1993 y con los suscritos con el PP en 1996. "¿Qué pasará cuando, dentro de dos o tres años, alguien levante el dedo y diga que esto no funciona. Esto ya lo hizo CiU en el 93 y en el 96", concluyó.



Vocento