Las miradas están puestas en el cielo. Las de los vecinos y las de los responsables de la gestión de agua en Marbella y en toda la Costa del Sol. Las lluvias no terminan de asomarse a la provincia malagueña y las cuentas no salen. Las reservas de agua están cayendo en picado, especialmente en el pantano de la Concepción, donde ya se ha instalado el color marrón del barro, y en algunos pozos que no dan más de sí. La sequía se ha convertido en uno de los caballos de batalla de los ayuntamientos de toda la comarca. También del de Marbella. El Servicio Municipal de Aguas trabaja mano a mano con los responsables de Aquagest, empresa concesionaria del suministro en Marbella, para poner sobre la mesa medidas urgentes que ayuden a encarar el verano con cierta tranquilidad. El suministro en San Pedro Alcántara, especialmente en la zona alta de la localidad, es el frente que más preocupa. Unas deficiencias en el abastecimiento que pretenden paliar con el trasvase de agua del embalse de Las Medranas a la red de Nueva Andalucía, desde donde se impulsará el caudal a los hogares sampedreños.